La Comisión Federal de Electricidad (CFE) retomará el proyecto de conectividad del Estado con el despliegue de una Red Pública de Telecomunicaciones que implicará una inversión de 10,465 millones de pesos y que contempla la instalación de puntos de acceso gratuito a internet en las 32 entidades del país.
El proyecto representa un cambio respecto a la estrategia de conectividad impulsada desde 2022 por la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ya que dejará de depender de recursos fiscales asignados por el gobierno federal y será financiado con recursos propios de la empresa estatal.
Detalles del despliegue de la red
De acuerdo con el documento del programa, la red pública consistirá en el despliegue de puntos WiFi para ampliar la cobertura de internet en espacios públicos, particularmente en teleescuelas y unidades médicas del IMSS, utilizando infraestructura de fibra óptica, cobre, satélite o tecnología 4G, según las condiciones de cada ubicación.
Información obtenida por Expansión vía transparencia muestra que la CFE prevé instalar 27,750 puntos de acceso gratuito a internet durante este año, de los cuales 9,004 se colocarán en el primer semestre y 18,746 en la segunda mitad del año. Aunque la empresa no identifica expresamente estos puntos como parte de la Red Pública de Telecomunicaciones, el alcance del despliegue coincide con el proyecto descrito en la documentación oficial.
Cambia el modelo de financiamiento
Uno de los cambios más relevantes del nuevo esquema es la forma en que será financiado. El documento señala que la Red Pública dejará de depender de transferencias presupuestales del gobierno federal y, en su lugar, será cubierta con recursos propios generados por la CFE. Sin embargo, el mismo documento revela que la empresa dispone actualmente de 400,000 pesos de recursos propios para financiar el proyecto, monto que representa aproximadamente 0.004% del costo total estimado de 10,465 millones de pesos.
Los recursos provendrían de los ingresos obtenidos por la venta de servicios de conectividad a usuarios finales, cuyos paquetes registraron incrementos de precio la semana pasada. Por ejemplo, el plan mensual más económico pasó de 33 a 35 pesos. Expansión solicitó a la CFE una postura sobre el cambio en el esquema de financiamiento y sobre la fuente de los recursos que cubrirán el monto restante de la inversión, pero al cierre de esta edición la empresa no proporcionó información.
Una fuente con conocimiento del proyecto explicó que la decisión de financiar la estrategia mediante ingresos propios responde a la insuficiencia de recursos públicos asignados al programa de conectividad, además de los problemas financieros y operativos que enfrenta el área responsable. “El plan será a lo largo del sexenio y solo alcanzará para colocar puntos de internet, no para torres porque eso implica más inversión. El plan enfrenta una falta de dinero y una mala administración de los recursos que se ha ejecutado durante todo el programa”, afirmó la fuente, quien pidió no ser identificada.
La persona consultada señaló que, debido a las restricciones presupuestales, el alcance del proyecto quedó limitado al despliegue de puntos WiFi, descartando por ahora inversiones de mayor escala, como la construcción de infraestructura propia de telecomunicaciones.
Reestructura y limitaciones del proyecto
El proyecto de conectividad también enfrenta las consecuencias de la reestructura institucional emprendida por el gobierno federal. Desde diciembre de 2024, la entonces CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (CFE TEIT) acumuló los adeudos con proveedores. Aunque algunos pasivos, como los relacionados con servicios satelitales, ya fueron liquidados, la empresa mantiene obligaciones pendientes con otros proveedores, de acuerdo con la fuente.
A ello se sumó la desaparición de CFE TEIT y la transferencia de sus funciones a CFE Telecom, unidad adscrita a la matriz de la Comisión Federal de Electricidad. El proceso incluyó la llegada de una nueva dirección ejecutiva y un ajuste de personal, en medio de diferencias con parte del equipo que permanecía de la administración anterior. Como resultado de esa transición, el proyecto de conectividad prácticamente se detuvo mientras avanzaba la reorganización administrativa.
La estrategia también sufrió un fuerte ajuste presupuestal. Para este año, el programa registró un recorte presupuestal de 87.6% respecto al ejercicio previo y recibió una asignación de 11,143 millones de pesos, lo que obligó a redefinir sus prioridades. Con la nueva estructura, la CFE busca reactivar la expansión de la cobertura de internet público mediante una red de puntos WiFi distribuidos en todo el país, aunque con un alcance más acotado que el planteado originalmente.
El éxito del proyecto dependerá de la capacidad de la empresa para generar los recursos necesarios que permitan completar una inversión superior a los 10,000 millones de pesos, en un contexto marcado por restricciones presupuestales, pasivos con proveedores y una reestructura que aún continúa.



