La inflación en México continúa su trayectoria descendente y se situó en 3.10% a tasa anual durante la primera quincena de julio de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este nivel representa una desaceleración respecto al 3.55% registrado en el mismo periodo de 2025, brindando un alivio al bolsillo de los consumidores.
Variación quincenal del INPC
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un incremento quincenal de apenas 0.07%, muy por debajo del 0.15% observado en la primera quincena de julio de 2025. Esta moderación refleja la efectividad de las políticas de control inflacionario y la estabilización de los precios de algunos productos básicos.
Productos con mayores incrementos
El periodo vacacional de verano impulsó el alza en servicios turísticos. El transporte aéreo encabezó los aumentos con un 12.44%, seguido por los paquetes turísticos con 6.22%. Otros productos que subieron fueron la naranja (6.02%), las computadoras (4.52%) y la papa y otros tubérculos (1.39%). También se reportaron incrementos en vivienda propia, pollo y transporte colectivo.
Productos que abarataron la canasta básica
Por el contrario, los productos agropecuarios mostraron descensos significativos. El jitomate lideró las caídas con un -13.18%, seguido del chile serrano (-5.17%), el tomate verde (-3.24%) y el aguacate (-2.59%). Además, los hoteles redujeron sus precios un 3.17%, las cremas para la piel un 2.03% y el gas doméstico LP bajó 0.50%.
Comportamiento de la inflación subyacente y no subyacente
El Inegi desglosa la inflación en dos componentes. La inflación subyacente, que excluye bienes volátiles, aumentó 0.16% quincenal, con mercancías subiendo 0.11% y servicios 0.20%. Por su parte, la inflación no subyacente, que incluye productos agropecuarios y tarifas gubernamentales, disminuyó 0.23% gracias a la caída de 1.50% en frutas y verduras, lo que compensó el ligero incremento de 0.03% en energéticos y tarifas autorizadas.
Según el Inegi, estos datos reflejan una tendencia positiva para la economía mexicana, aunque persisten presiones estacionales en servicios turísticos y algunos alimentos procesados.



