La tragedia de Sinaloa: solo la punta del iceberg criminal en la minería mexicana
El brutal secuestro y asesinato de los 10 trabajadores de la empresa Vizla Silver en Concordia, Sinaloa, no representa un hecho aislado ni un fenómeno circunscrito únicamente a esa entidad. Por el contrario, revela una problemática nacional donde múltiples organizaciones criminales extorsionan y roban sistemáticamente a empresas mineras en todo el territorio mexicano.
El jugoso botín que atrae al crimen organizado
El interés delictivo en este sector se explica por su enorme rentabilidad: la industria minera genera ganancias anuales superiores a los 330 mil millones de pesos, emplea a más de 400 mil personas y contribuye con aproximadamente 2.5% del PIB nacional. Además, México produce metales de alto valor en el mercado internacional como oro, plata, mercurio y litio, lo que incentiva el robo directo de estos materiales.
La sistematización del delito: de los Zetas a los Templarios
Aunque la extorsión y el robo siempre han formado parte del repertorio criminal, no era común que se dirigieran contra grandes compañías mineras hasta principios de la década de 2010. Fue entonces cuando dos organizaciones sistematizaron este lucrativo esquema: los Zetas con las minas de carbón en Coahuila, y los Caballeros Templarios con las explotaciones de fierro en el sur de Michoacán.
El éxito económico de estas operaciones pronto generó imitadores. Hoy, prácticamente todas las organizaciones criminales relevantes participan en mayor o menor medida en la extorsión o robo a empresas mineras. Para estos grupos, un solo pago de extorsión de una gran minera equivale al de decenas de negocios de otros sectores.
Casos emblemáticos en todo el territorio nacional
Los ejemplos de esta criminalidad sistémica abundan en diversas regiones:
- Guerrero: La Familia Michoacana impuso pagos mensuales a la mina Capela en Teloloapan (productora de plata, plomo y zinc). Cuando hubo retrasos, incendiaron tres tráileres de la compañía como presión. En el mismo estado, la mina Los Filos (propiedad de la canadiense Leagold) fue extorsionada durante años por los Rojos, luego transformados en los Tlacos.
- Chihuahua: En 2018, la Mina Dolores (operada por Pan American Silver Corp) en Madera tuvo que interrumpir operaciones y evacuar ante amenazas constantes al personal.
- Zacatecas: En 2024, robaron un convoy con 6 góndolas de oro, plata, plomo y zinc propiedad de Newmont, con un valor estimado de tres millones de dólares.
- Sonora: En la mina Herradura (una de las más productivas de oro y plata, propiedad de Fresnillo PLC) ocurrieron robos de alto valor que impulsaron la creación de una fuerza especial de protección, aunque sin detener completamente el asedio criminal.
- Querétaro: En minas de mercurio de la Sierra Gorda, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no solo extorsiona empresas, sino que participa directamente en la comercialización internacional del metal, enviándolo a organizaciones aliadas en Colombia, Venezuela y Bolivia.
Dos grandes franjas mineras bajo control criminal
México cuenta con dos regiones mineras especialmente productivas y disputadas por el crimen organizado:
- Franja norte: Abarca Sonora, Chihuahua, Durango, Zacatecas y Sinaloa, disputada por las dos facciones del Cártel de Sinaloa (Chapitos y Mayiza), el CJNG, y organizaciones locales como el Cártel Independiente de Sonora (Los Salazar) y el Cártel de Caborca.
- Franja sur: Incluye Guerrero, Michoacán y Oaxaca, con presencia de grupos como la Familia Michoacana, los Ardillos, los Tlacos, Caballeros Templarios y el CJNG.
En el centro-occidente del país, aunque las explotaciones son menores, el CJNG ejerce un control considerable.
Propuestas urgentes para enfrentar la crisis
Frente a esta grave situación, se requieren acciones gubernamentales inmediatas en coordinación con las empresas mineras:
- Recuperación de minas despojadas: Recuperar todas las minas que han sido arrebatadas a empresas con concesiones vigentes.
- Sistema de alerta temprana: Implementar un mecanismo ante la desaparición de trabajadores mineros para iniciar búsquedas inmediatas.
- Esquema de denuncia directa: Establecer canales seguros para denunciar extorsiones y realizar seguimiento a las organizaciones responsables.
- Mecanismos de seguridad: Fortalecer la protección en el traslado de metales de alto valor.
Víctor Manuel Sánchez Valdés, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila y especialista en seguridad pública, analiza esta problemática que afecta a uno de los sectores económicos más importantes del país.



