Empresas Pemex enfrenta un nuevo reporte de derrame cerca de un muelle turístico en Manzanillo. La petrolera estatal volvió a quedar bajo presión operativa luego de que autoridades activaran protocolos de contención tras detectar hidrocarburos en aguas cercanas a su terminal marítima en Manzanillo, Colima.
Detección y activación de protocolos
La Secretaría de Marina reportó este miércoles la detección de hidrocarburos en aguas cercanas a la terminal marítima de Pemex en Manzanillo, una instalación donde también opera un muelle turístico. Durante labores de inspección, se identificaron manchas dispersas con iridiscencia superficial concentradas alrededor de las barreras perimetrales instaladas en la terminal de la empresa productiva del Estado.
Ante la detección del material, la dependencia activó el plan local de contingencias y desplegó barreras de contención para evitar la dispersión del hidrocarburo hacia otras zonas del puerto. “La limpieza del área se realizó para determinar si la presencia de este líquido fue un evento efímero o de naturaleza continua”, informó la Secretaría de Marina mediante un comunicado.
Silencio de Pemex
Hasta el momento, Pemex no ha emitido una postura pública sobre el origen, alcance o volumen del material detectado en la zona portuaria. Este silencio ocurre en medio de un contexto complejo para la petrolera mexicana.
Contexto operativo y ambiental
El incidente ocurre en un momento particularmente complejo para Pemex, que en los últimos meses ha enfrentado cuestionamientos por seguridad operativa, mantenimiento de infraestructura y desempeño financiero. En febrero de este año, un derrame de crudo atribuido a operaciones de la empresa impactó alrededor de 600 kilómetros de costa en el Golfo de México, generando afectaciones ambientales y nuevas presiones regulatorias.
Los accidentes industriales también han mantenido la atención sobre la compañía. Solo en 2026 se han registrado tres siniestros en instalaciones vinculadas a la petrolera, uno de ellos con saldo de cinco personas fallecidas.
Desafíos estructurales
Además del deterioro operativo, la empresa enfrenta desafíos estructurales derivados de la caída en su producción petrolera, limitaciones presupuestales para inversión y una deuda financiera cercana a los 85,000 millones de dólares. La combinación de estos factores mantiene a Pemex bajo un escrutinio constante.



