Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrenta un nuevo emplazamiento a huelga en el marco de la revisión salarial de su contrato colectivo de trabajo, un proceso anual que en esta ocasión coincide con un trimestre de ingresos históricos impulsados por el alza en los precios internacionales del petróleo. El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) exige un aumento salarial directo de 8% y mejoras en servicios médicos, abasto de medicamentos y condiciones de seguridad laboral.
Negociaciones en curso
Tras la audiencia celebrada el 31 de julio en el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos, ambas partes acordaron extender las negociaciones por 30 días, hasta el 30 de agosto. Durante este periodo, el emplazamiento a huelga permanecerá suspendido. Si no se alcanza un acuerdo, el sindicato podrá retomar el procedimiento de huelga conforme a la Ley Federal del Trabajo.
En un comunicado dirigido a los trabajadores, el STPRM señaló que hasta ahora "no existe ni acuerdo ni propuesta de Petróleos Mexicanos que permitan concluir la negociación". El gremio también utilizó el desempeño comercial de la empresa como respaldo a su petición: "Mucho nos estimula conocer los resultados positivos en el desempeño de Pemex, pues ahí está reflejado nuestro quehacer cotidiano y nuestro compromiso con el rescate de Pemex", afirmó.
Ingresos récord, pero utilidades a la baja
Durante el segundo trimestre de 2026, Pemex reportó ingresos por 510,443 millones de pesos, un incremento anual de 30.3% frente a los 391,621 millones del mismo periodo de 2025, el mayor nivel para un segundo trimestre en los últimos años. La empresa atribuyó este crecimiento al aumento de las exportaciones y al mayor precio internacional del petróleo, favorecido por el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Sin embargo, la utilidad neta se desplomó 69.7%, pasando de 59,516 millones a 18,024 millones de pesos. La administración encabezada por Juan Carlos Carpio explicó que la caída se debió a un mayor pago de impuestos y derechos, mayores compras de productos, un incremento en el costo de los instrumentos financieros derivados y una menor utilidad cambiaria. La utilidad cambiaria pasó de 134,700 millones de pesos en 2025 a 49,300 millones en 2026.
Presión financiera
La negociación ocurre en medio de restricciones financieras. Al cierre de junio, la deuda financiera de Pemex ascendía a 1.35 billones de pesos, mientras que los adeudos con proveedores y contratistas alcanzaban 374,334 millones de pesos. La prórroga del emplazamiento no respondió a una falta de voluntad, sino a la falta de certeza presupuestal, según información difundida durante el proceso.
La empresa enfrenta una situación compleja, con pagos pendientes a contratistas y un proceso de reestructuración que contempla la cancelación de plazas de confianza, lo que ha retrasado la definición de recursos para áreas operativas. A pesar de ello, el sindicato sostiene que los ingresos récord deben reflejarse en mejores salarios y condiciones laborales.



