En el marco del Día del Niño y la Niña, el Parlamento de Niñas y Niños en el Congreso de la Ciudad de México reunió en enero a 66 pequeños parlamentarios que debatieron y propusieron soluciones para enfrentar la pobreza extrema, el acoso escolar, la adicción a redes sociales y la inseguridad.
Propuestas destacadas de los pequeños legisladores
Hani Pérez, de 12 años, abordó la pobreza extrema en pueblos y barrios, sugiriendo la creación de huertos urbanos para generar producción comunitaria, así como la reutilización de agua gris y la limpieza de drenajes con participación vecinal. También propuso mejorar la iluminación y la seguridad pública, organizar eventos culturales para la convivencia infantil y establecer sistemas de captación de agua de lluvia. Hani aspira a ser bióloga marina y seguir apoyando a su comunidad.
Diego Romero, también de 12 años, presentó una iniciativa para prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años. Argumentó que los jóvenes ya no salen a jugar y pasan horas frente a las pantallas, lo que genera adicción y pérdida de control. Diego compartió su experiencia personal al reducir el tiempo de pantalla para dedicarse a construir legos, leer, jugar baloncesto y fútbol, y descubrir su pasión por la música, especialmente la batería. Aún no define si será escritor, actor o futbolista.
Combate al crimen organizado y bullying
Sofía Tabe, otra participante, destacó la importancia de exponer sus ideas en tribuna y hablar sobre cómo enfrentar al crimen organizado. Mencionó delitos como extorsión, secuestro y trata de personas, que afectan a los negocios y la tranquilidad ciudadana. Propuso leyes firmes, autoridades honestas y participación social mediante educación, valores y denuncia. Además, pidió policías responsables y amables que escuchen a la gente. Sofía considera estudiar derecho o psicología.
Elsa Rubio, de 11 años, se enfocó en el bullying. Señaló que los agresores suelen tener problemas en casa que descargan en la escuela. Por ello, recomendó la presencia de psicólogas que hablen con esos niños, evalúen su situación y les enseñen a controlar emociones. Elsa tiene vocación de ayuda y desea ser cirujana cardíaca o pediatra gastroenteróloga.
El Parlamento de Niñas y Niños demostró que las voces infantiles pueden aportar ideas valiosas para mejorar la ciudad, desde la seguridad hasta la convivencia escolar y el uso responsable de la tecnología.



