La educación tradicional: un modelo estancado que frena el progreso
La educación técnica, tecnológica y universitaria, representada por instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), mantiene una esencia y filosofía que ha cambiado muy poco en décadas. Esta inmovilidad impide que la mayoría de los países avancen en múltiples aspectos, especialmente en la capacidad de avivar y desafiar la superación personal del estudiantado.
La brecha entre conocimiento y aplicación práctica
El sistema educativo puede estar actualizado en investigaciones técnicas y científicas, pero se ha quedado estancado en una visión limitada: la de formar empleados, en lugar de creadores de fuentes de trabajo y riqueza. Sí, convertirse en empleador conlleva riesgos y requiere carácter y vocación. Sin embargo, si desde el hogar y los centros educativos no se inculca la independencia y la audacia, muchos nunca descubrirán ese potencial.
En síntesis, la escuela está diseñada para el aprendizaje de materias que pueden ser útiles, pero poco se enseña a razonar. Es urgente que, dentro de la enseñanza técnica y universitaria, se formen personas que deseen y puedan crear algo nuevo. Gran parte de lo aprendido en esta educación nunca se utiliza en la práctica.
Ejemplos que inspiran un cambio de paradigma
Elon Musk retiró a sus hijos de la escuela tradicional, argumentando que ahí "estaban desapareciendo", y fundó su propia institución educativa. Este modelo elimina materias separadas y exámenes, enfocándose en problemas reales y situaciones que requieren pensamiento crítico. En un mundo que compite con la inteligencia artificial, no hay margen para el error.
Hoy, casi todo puede aprenderse de forma gratuita a través de internet, lo que subraya la necesidad de un enfoque educativo más dinámico. Por otro lado, Niki Lauda, tricampeón mundial de Fórmula Uno, tras un grave accidente en 1976, dedicó un premio público "a las personas perdedoras". Explicó que de sus derrotas aprendió lecciones valiosas para el futuro, y que perder lo hizo más fuerte. Este razonamiento inteligente motiva a luchar contra corriente y alcanzar el éxito personal mediante trabajo, preparación y orden.
Hacia una educación promotora e independiente
La educación promotora e independiente es un enfoque que busca formar personas críticas, autónomas y comprometidas con su desarrollo y la sociedad. Se centra en promover capacidades y valores, no solo en transmitir contenidos. Apunta a que el estudiante sea autónomo en su aprendizaje y en la toma de decisiones.
El resultado es una educación que forma personas libres, críticas y participativas, fomentando la responsabilidad personal y social. México requiere urgentemente más empleadores, ya que cada año se necesitan más de 1 millón 200 mil nuevos empleos, en un país donde el 70% de la población tiene menos de 29 años.
Un llamado a la reflexión y la acción
El mundo nos hace creer que cada bendición debe ser financiera, subestimando así el regalo de la vida, la familia, la salud y la paz mental. Consumir productos hechos en México significa dar trabajo a mexicanos. ¡México es primero! Febrero del 2026 marca un punto de inflexión para repensar nuestra educación y su papel en el futuro del país.