El reconocido bailarín, coreógrafo, maestro de danza e investigador César Delgado Martínez ha alcanzado la cifra de 80 años de vida, una etapa que ha marcado por una intensa producción artística y académica. Para conmemorar este hito biográfico, el nativo de Rosamorada, Nayarit, participó en un conversatorio transmitido vía internet, en el cual dialogó con especialistas del arte de Terpsícore provenientes de cuatro naciones: Venezuela, Colombia, Nicaragua y México.
Trayectoria académica y bibliográfica
La carrera de Delgado Martínez está respaldada por la autoría de 22 libros, entre los cuales destacan títulos como Guillermina Bravo. Historia oral, el Diccionario Biográfico de la Danza Mexicana y Nellie Campobello. Crónica de un secuestro. Esta última obra, descrita como valiente, ya se encuentra disponible en formato digital a través de internet.
Su formación inicial comenzó en su estado natal, donde cursó la primaria, para posteriormente trasladarse a Tepic a realizar la secundaria y finalmente a Ciudad Guzmán, Jalisco, donde estudió en la Normal local. Delgado describe este periodo formativo como una verdadera "carrera de obstáculos". Más adelante, amplió sus estudios en Rumanía, país elegido por ser el único de Europa Oriental con una lengua de origen romance. En la Universidad de Bucarest obtuvo su maestría en danza folklórica, conocimiento que vertió en México tras su regreso.
Su extenso recorrido incluye labores como conferencista a nivel mundial, educador de varias decenas de generaciones y investigador en el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza. Hijo de un profesor cardenista, su legado se consolida como una figura clave en la preservación y enseñanza de la disciplina dancística nacional.
Presentationes literarias y culturales
Paralelamente al aniversario de Delgado, la escena editorial y cultural de la capital presenta diversas actividades. El jueves, a las 18 horas, se llevará a cabo la presentación del libro Así te conocí. México, las plazas y mi gente, obra de Alfonso Bustamante Anchondo. El texto es descrito como hermoso, sabio y bien documentado, abordando la tauromaquia como una tradición de cinco siglos en el país, práctica que fue prohibida en la Ciudad de México.
Bustamante Anchondo es identificado como un hombre de negocios con una afición legítima por la fiesta brava. Su libro explora la valentía requerida tanto en la práctica profesional como en la pasión personal del taurófilo, quien busca experimentar la emoción del momento y la respuesta del público. La presentación contará con la participación del editor y prologuista Virgilio Muñoz, el cronista Heriberto Murrieta y el promotor taurino Paco Olvera, moderados por Guillermo Leal, en presencia del autor.
El evento tendrá lugar en el restaurante Arroyo, ubicado en Insurgentes 4003, en la alcaldía Tlalpan. Este espacio es reconocido por su afinidad con la cultura taurina, sirviendo de contexto adecuado para la discusión sobre esta tradición milenaria.
Agenda poética y teatral
En el ámbito de la poesía, el miércoles 12 a las 19 horas, la Casa Universitaria del Libro (Casul) albergará la presentación del poemario Era la luz antes de la lluvia, de Mariana Bernárdez. El acto incluirá comentarios de Claudia Solís Ogarrio y José Luis Martínez, quien es mencionado con dos posibles identidades: el director de Laberinto o el exembajador en Turquía. La lectura de poemas estará a cargo de Claudio Beristáin, con acompañamiento musical de Juan Vadillo.
También en la Casul, el jueves de la misma semana, se realizará un diálogo sobre los Cien Años del Grupo Ulises. Participarán Tayde Acosta Gama, Laura González Matute, Alejandro Ortiz Bulle-Goyri y Anthony Stanton. El grupo, patrocinado por Antonieta Rivas Mercado, dio origen a la revista Contemporáneos, cuyos integrantes son figuras destacadas de la historia cultural mexicana.
Adicionalmente, el jueves a las 19 horas, en la Casa de la Memoria Judía de la Ciudad de México, se presentará la novela La letra alemana del autor tequileño Rodolfo Naró. Naró nació en Tequila, Jalisco, en 1967, consolidando su perfil como narrador en la escena literaria actual.
Finalmente, se reporta la salida de la Colección Gelman ante reclamos de intelectuales y artistas. Aunque la voluntad testamentaria de Natasha Gelman destinaba este acervo a México, se han argumentado múltiples transas cometidas con la obra. El gobierno federal ha sido criticado por ignorar estas irregularidades, lo que ha generado tensión en torno al destino final de dicho patrimonio cultural.



