El famoso logo de Chupa Chups, con su margarita de ocho pétalos y tipografía fluida, fue creado por el artista surrealista Salvador Dalí en 1969. La historia detrás de este diseño es una fusión entre el arte de vanguardia y el marketing comercial que dio como resultado una de las piezas de identidad corporativa más icónicas del siglo XX.
El origen de Chupa Chups: de 'GOL' a la paleta moderna
A finales de los años cincuenta, los caramelos tradicionales presentaban un problema: los niños se ensuciaban las manos y la ropa al manipularlos. Enric Bernat, trabajador de la confitera Granja Asturias, observó esta dinámica y concibió la idea de insertar un caramelo esférico en un pequeño tenedor de madera, que luego se transformó en un palito de plástico. Así nació la paleta moderna.
El lanzamiento inicial del producto en 1958 llevó el nombre 'GOL', porque el caramelo simulaba una pelota de fútbol entrando en la boca, que actuaba como portería. Sin embargo, el nombre no resultó atractivo. Bernat contrató a una agencia de publicidad de Barcelona que sugirió rebautizarlo como 'Chupa', con un jingle que repetía: 'Chupa, chupa, chupa un chups'. Los consumidores comenzaron a pedir una 'Chupa Chups', y la marca se renombró oficialmente en 1961.
El encuentro entre Enric Bernat y Salvador Dalí
Para conquistar el mercado internacional, Enric Bernat buscó a Salvador Dalí con el objetivo de causar un impacto mediático inmediato. En 1969, se reunieron en Cadaqués y Dalí aceptó el encargo a cambio de una tarifa astronómica para la época: un pago millonario en pesetas y un suministro continuo de caramelos Chupa Chups.
Según relatos de la época, Dalí tardó menos de una hora en dar con la solución gráfica. El diseño consistía en una margarita de ocho pétalos teñida de amarillo, con una tipografía fluida y redondeada en trazo rojo y un fino delineado blanco en los bordes. Además, Dalí indicó que el logo debía colocarse en la parte superior de la esfera del caramelo, para que siempre fuera visible incluso cuando el caramelo estuviera en la boca.
La campaña publicitaria de Dalí para Chupa Chups
Dalí no se limitó a entregar el boceto del logotipo; también se involucró en la estrategia promocional. Sugirió el eslogan 'Es redondo y dura mucho, Chupa Chups' e incluso protagonizó spots publicitarios en la televisión española y europea. En estos anuncios, Dalí aparecía con su característico bigote, mirada extraviada y postura teatral, sosteniendo la paleta mientras pronunciaba frases líricas y surrealistas.
La colaboración entre el artista y la marca no solo dio a Chupa Chups una identidad visual inconfundible, sino que también elevó el producto a la categoría de objeto artístico. Hoy en día, el logo de Chupa Chups es reconocido mundialmente y sigue siendo un ejemplo de cómo el arte puede integrarse en el diseño comercial.



