La obra de teatro documental-testimonial Vuelos nocturnos sobre un mar sin fondo regresa con una nueva temporada del 1 al 23 de agosto en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico. La pieza reconstruye la búsqueda de Alicia de los Ríos Merino, desaparecida en 1978 durante la Guerra Sucia, y sostiene que las desapariciones actuales tienen su raíz en la impunidad de aquellos crímenes.
En entrevista, Alicia de los Ríos, hija de la desaparecida y del combatiente Enrique Pérez Mora, afirma: "Las desapariciones de los años 70 y las actuales parecen diferentes, pero no lo son. La actual crisis de desapariciones se origina a partir de la impunidad de las del pasado. Lo que ha cambiado son las técnicas con las que se realizan". La licenciada en Derecho e historiadora es quien encarna la memoria de su madre, a quien nunca conoció.
De la investigación al escenario
La obra transforma una indagación sobre los llamados vuelos de la muerte —método de exterminio usado en dictaduras sudamericanas y en la Guerra Sucia mexicana— en una experiencia escénica que conjuga archivo, testimonio y memoria. Creada por Teatro Línea de Sombra, Jorge A. Vargas, Eduardo Bernal, Luis Mario Moncada y Alicia Laguna, con asesoría de la periodista Marcela Turati, la pieza no busca el drama explícito, sino que este surge de la propia historia.
"La puesta en escena conjuga el aspecto privado, familiar, sentimental, y el racional, lo que hemos podido investigar. Los procesos han sido muy frustrantes, ya casi se cumplen 50 años de la desaparición de Alicia", explica De los Ríos. "Claro que ella forma parte de los cientos o miles de desaparecidos en la contrainsurgencia. Ha sido muy duro romper los silencios, las inercias del Estado".
Tres generaciones en escena
En la obra aparecen tres Alicias: la abuela, la madre desaparecida y la nieta que continúa la búsqueda. También se aborda la figura del padre, Enrique Pérez Mora, abatido hace 50 años en la clandestinidad de la Liga Comunista 23 de Septiembre. La cuarta parte del montaje narra los obstáculos burocráticos y la obstrucción de las instituciones mexicanas para investigar los vuelos de la muerte.
"Se presentan dos dualidades: las esperanzas y las frustraciones", señala la etnohistoriadora. A pesar del dolor, concluye que "es una historia llena de amor, de confianza en el futuro y en el trabajo en equipo".
Un espejo de la crisis actual
La temporada se realiza en un contexto donde, según datos oficiales, México supera las 100,000 personas desaparecidas. La obra invita a reflexionar sobre la memoria histórica y la urgencia de la justicia, conectando el pasado con el presente.



