Los integrantes del Comité de Defensa de la Casa del Poeta Ramón López Velarde han manifestado su rechazo formal a participar en la "Primera Mesa de Trabajo para la Nueva Etapa de la Casa del Poeta", un evento programado inicialmente con acceso restringido. Esta decisión surge como respuesta directa a las modificaciones introducidas en los términos de la convocatoria emitida por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (SC), generando una disputa pública sobre la transparencia y los procedimientos administrativos que regirán el futuro del recinto cultural.
Contradicciones en la difusión del evento
La tensión se intensificó cuando la dependencia capitalina emitió una aclaración indicando que la sesión, originalmente anunciada a puerta cerrada, se llevaría a cabo de manera abierta entre las 11:00 y las 13:00 horas. En su comunicado, la Secretaría detalló que la invitación fue dirigida a los representantes de ocho colectivos y grupos que participaron en consultas previas, con el objetivo de dar continuidad al trabajo iniciado durante dichas jornadas.
Además, la SC especificó que cualquier persona interesada en participar a título personal, así como miembros de estos colectivos, podrían solicitar su incorporación directamente a la secretaría. Este anuncio se difundió con menos de 24 horas de antelación al encuentro, lo cual ha sido señalado por los críticos como una práctica irregular que limita la capacidad de análisis y preparación de los grupos involucrados.
La estructura de los trabajos estará bajo la dirección del escritor y gestor cultural Edgardo Bermejo. El proceso está diseñado para desarrollarse en tres sesiones temáticas distintas. La primera sesión se centrará en definir la vocación de la Casa del Poeta, considerando las decisiones ya adoptadas por la SC respecto a la permanencia del nombre del recinto y su dedicación exclusiva a la poesía. Asimismo, se discutirán las lógicas y estrategias de programación, incluyendo la posible creación de un órgano colegiado plural y consultivo para el diseño y seguimiento de actividades.
Alegatos de mala fe y falta de ética política
Ante estas declaraciones, los miembros del Comité presentaron una réplica contundente, acusando a la Secretaría de Cultura de alterar unilateralmente los términos de la convocatoria original enviada el pasado 24 de julio. En un comunicado, el grupo argumentó que esta acción constituye "una terrible falta de respeto para los colectivos participantes" y calificó el proceder de la secretaria Ana Francis López Bayghen como exhibidor de "trampa, turbiedad y mala fe".
Los integrantes del comité sostienen que el propósito detrás de estos cambios súbitos es deslegitimar las críticas previamente formuladas contra el procedimiento discrecional inicial, el cual consistía en una mesa cerrada con selección limitada de escritores y vecinos. Para sustentar su postura, señalan que sus objeciones ya habían sido transmitidas al mediador designado, Edgardo Bermejo, quien estaba al tanto de la negativa del Comité a participar bajo esas condiciones iniciales.
"Fue él [Edgardo Bermejo] quien nos aseguró que 'nadie podía asistir a título personal' como consta en nuestras conversaciones", recordó el comité, destacando la contradicción entre las garantías verbales recibidas y las nuevas reglas impuestas sin previo aviso. Los actores sociales enfatizan que la inclusión repentina de nuevos agentes gubernamentales en la dinámica del evento carece de seriedad y rompe con el diálogo constructivo esperado.
Exigencia de renuncia y próximos pasos
Como consecuencia directa de lo considerado un incumplimiento de acuerdos y la falta de transparencia en la gestión del espacio cultural, el Comité de Defensa ha formalizado la exigencia de la renuncia de la secretaria Ana Francis López Bayghen. En su declaración, afirmaron que ella ha demostrado "una y otra vez su escasa ética política", haciendo imposible mantener un diálogo institucional en los actuales términos.La Secretaría de Cultura, por su parte, mantiene que las mesas de trabajo son espacios esenciales de diálogo y deliberación orientados a la construcción de acuerdos. Argumentan que los consensos, recomendaciones y planteamientos derivados de estas sesiones servirán como insumos relevantes para la definición de la nueva etapa de la Casa del Poeta, dentro de las atribuciones legales que corresponden a la dependencia. Sin embargo, hasta este momento, no se ha alcanzado un consenso que permita la participación plena del Comité de Defensa en el proceso de redefinición del recinto.



