El Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Mueble (Cencropam), dependiente del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), concluyó la dictaminación técnica de las 30 obras de la Colección Gelman Santander que poseen Declaratoria de Monumento Artístico. Este proceso de evaluación se realizó en un único día, el 7 de enero, según consta en los documentos oficiales obtenidos mediante transparencia. El objetivo fue verificar el estado de conservación, la integridad material y la estabilidad estructural de las piezas antes de su itinerancia internacional.
Diagnóstico técnico y hallazgos específicos
Los especialistas identificaron una serie de alteraciones en las obras, aunque señalaron que la mayoría se encuentra en un estado de conservación general bueno. Las observaciones técnicas registran la presencia de craqueladuras, microfaltantes de capa pictórica, manchas aisladas, deformaciones y rayones superficiales. Los expertos explicaron a Excélsior que estos criterios se enfocaron en atender aspectos relacionados con su integridad física y la presencia de deterioros acumulados.
La revisión fue realizada por cuatro especialistas del Cencropam: Alyn Peláez, Ixchel García, Jessica Sánchez y José Luis Ortiz. Estos profesionales diagnosticaron 10 piezas de Frida Kahlo, 10 de Diego Rivera, siete de José Clemente Orozco, dos de María Izquierdo y una de David Alfaro Siqueiros. El trabajo se llevó a cabo en las instalaciones de la empresa Morillo Shk, ubicada en Paseo de las Jacarandas 240, Santa María Insurgentes. Sin embargo, el INBAL aclaró que no cuenta con detalles sobre las condiciones específicas de resguardo de las obras fuera de este punto de inspección.
Deterioros detectados en obras clave
Entre las piezas con mayores observaciones destaca Retrato de Natasha Gelman (1950) de David Alfaro Siqueiros. El diagnóstico indica "craqueladuras estables en toda la capa plástica", principalmente en empastes de color rojo, así como un marco en inadecuado estado de conservación con faltantes de dorado, además de rayones y deyecciones. Asimismo, el dibujo sin título de Diego Rivera presenta marcas de cinta adhesiva con oxidación en las esquinas, foxing (deterioro que provoca manchas difusas color marrón o amarillento), ligeras ondulaciones, arrugas y rayones en el cristal.
Otras obras de Diego Rivera también mostraron signos de desgaste. Última hora. Naturaleza muerta con damajuana (1915) registra grietas y fisuras estables, decoloración y una mancha blanquecina. Por su parte, Vendedora de alcatraces (1943) presenta suciedad superficial, abrasión, un faltante milimétrico, deformación por montaje y marcas de clavos. En el caso de las obras de José Clemente Orozco, el dibujo Libertad (1945) reporta una ligera deformación del plano, perforaciones localizadas en los bordes y manchas amarillas por restos de adhesivo. Su Autorretrato mostró oxidación de fibras, foxing y craqueladuras.
Las obras de Frida Kahlo fueron valoradas predominantemente en buen estado. No obstante, Autorretrato con cama presenta puntos de corrosión y reintegraciones viradas, mientras que Autorretrato con collar (1933) tiene bordes con abrasión de capa pictórica. Estas observaciones deberán ser revisadas nuevamente antes de su próxima exhibición itinerante.
Marco legal y próximo destino en España
Ante cuestionamientos sobre la legalidad del convenio entre el INBAL, la Fundación Banco Santander y la familia Zambrano, la institución federal afirmó que se suscribió un acuerdo tripartito para definir un marco de colaboración institucional. Este cumplimiento se basa en la legislación mexicana vigente en materia de exportación temporal y protección de monumentos artísticos, actuando conforme a las atribuciones que le confiere el marco normativo. La autoridad aseguró que el convenio se celebró con los propietarios legalmente acreditados de las obras.
La muestra México Moderno en la Colección Gelman Santander, curada por Marisol Argüelles, directora del Museo de Arte Moderno (MAM), iniciará su recorrido en el Faro Santander de España el 8 de septiembre próximo y permanecerá expuesta hasta el 10 de enero de 2027. La exhibición ofrecerá una visión plural de la modernidad mexicana, incorporando a grandes muralistas y artistas con caminos alternativos. Entre las obras icónicas destacadas se encuentran Diego en mi pensamiento, Autorretrato con monos de Kahlo; Retrato de Natasha Gelman y Vendedora de alcatraces de Rivera; y Retrato de Cantinflas de Rufino Tamayo, junto con piezas de Gunther Gerzso, María Izquierdo, Wolfgang Paalen y Francisco Toledo.



