El próximo 13 de agosto, Netflix estrenará Hijo propio, la nueva película de la directora chilena Maite Alberdi, que aborda el caso real de Alejandra Marín, una mujer que en 2009 fingió un embarazo durante meses y robó una bebé del Hospital General de México. La cinta, que mezcla ficción y documental, busca explicar las presiones sociales, familiares y sistémicas que llevaron a Marín a cometer el delito, por el que fue sentenciada a 13 años y medio de prisión.
El origen de la investigación
Maite Alberdi, junto a los productores Maximiliano Sanguine y Sandra Godínez, comenzó a investigar el caso mientras realizaba entrevistas en la cárcel de mujeres de Santa Martha, en la Ciudad de México, para otro proyecto. Fue allí donde conoció a Alejandra Marín y se cuestionó: “¿Por qué una mujer necesita fingir un embarazo durante tanto tiempo? ¿Qué la lleva a eso?”.
En entrevista con Excélsior, Alberdi explicó que la investigación la llevó a entender que “era un sistema que estaba fallando y que todos somos parte de ese sistema. No hay que individualizar, ni señalar. Estamos todos ejerciendo presiones, a veces sin querer, de manera inconsciente”.
La directora destacó que Marín, quien había sufrido tres pérdidas de embarazo, nunca recibió apoyo psicológico hasta que ingresó a la cárcel. “Fue una mujer que fingió un embarazo durante meses y nadie la ayudó; nadie en su familia se dio cuenta. El doctor que la atendía tampoco. Estaba muy sola en ese dolor. Nadie la estaba mirando”, sostuvo.
Ficción y realidad se entrelazan
Para contar la historia, Alberdi optó por una estructura híbrida: la ficción, protagonizada por Ana Celeste Montalvo como Alejandra y Armando Espitia como Arturo, su esposo, se combina con documentos, noticias, videos y testimonios reales, incluido el de la propia Marín. “Primero sólo escuché a Alejandra y esa versión subjetiva, me pareció muy importante poder conectar con ella en el presente y entender lo que había vivido en el pasado”, detalló la directora.
Esa “fantasía” se rompe cuando la ficción choca con la realidad, y es entonces cuando entra el documental tradicional, mostrando otros testimonios y contexto. “Era importante para el ejercicio de empatía, tanto con ella como con Mayra, poder tener ese pasado en la historia y no quedarnos solamente en el caso; no en el qué pasó, sino en el por qué y cómo sucedió”, añadió Alberdi.
La productora Sandra Godínez explicó que fue durante la etapa de investigación, al entrevistar a todos los implicados, cuando la historia real tomó forma de ficción. “Creamos en esa etapa a todos los otros personajes, el juez, la madre, el padre, y entendimos que esa era una buena forma de contar la historia”, aseguró.
Los actores y su encuentro con los implicados
Armando Espitia, conocido por su papel en Heli (2013), interpreta a Arturo Calderón, el esposo de Alejandra. Inicialmente, el actor dudó en conocer al hombre real, pero luego decidió hacerlo para darle profundidad a su personaje. “Primero no quería conocerlo. Creo que las personas tenemos una idea de nosotros mismos que no necesariamente es la que necesita una película como esta. Pero con el tiempo me di cuenta de que el tratamiento que se le había dado a esta historia y a estos personajes en su momento era muy superficial y quizá amarillista. Yo necesitaba ir más a lo humano, así que me encontré con Arturo para lograrlo”, relató.
Ana Celeste Montalvo, quien da vida a Alejandra, tampoco dudó en conocer a la mujer real. “Yo llevaba un proceso de construcción con el guión y con los archivos. Era ver, ver y ver; observar, analizar, anotar y demás. Llevaba un proceso totalmente personal de deshacerme de mí para poder encontrar a Ale en mí. Posteriormente necesitaba cerrar y amarrar todo conociendo a la Ale real, de la vida real, poder indagar en ella, cuestionarle tantas cosas que tenía ganas de preguntarle y cuestionarme otras mil que ella me generaba”, dijo la actriz.
La producción evitó construir villanos, buscando mostrar todas las implicaciones detrás de un delito como este. Espitia comentó: “Es interesante llevar un poco la contraria: ya conocemos esta parte, pues yo quiero mostrar la otra. Al final es un ejercicio que nos gusta hacer como actores: llevar a los personajes a su lado más humano. Que la gente pueda verlos y, aunque en el todo del personaje diga ‘éste es así’, que en ciertos momentos, en una mirada, una respiración, cómo le habla a su mujer, cómo reacciona con el bebé, pueda decir: ‘Yo soy ese’, ‘mi tío es ese’ o ‘mi vecino se parece a él’”.
Estreno y posible camino a los Óscar
Hijo propio tuvo una breve exhibición en salas el 30 de julio y estará disponible en Netflix a partir del 13 de agosto. La película podría seguir los pasos de la anterior obra de Maite Alberdi, El Agente Topo (2020), que fue nominada al Óscar a Mejor Largometraje Documental en 2021. La cinta busca que la audiencia se cuestione sobre las fallas sistémicas que rodean casos como el de Alejandra Marín, algunas de las cuales persisten en la actualidad.
El filme, que combina la visión subjetiva de la protagonista con el contexto documental, se presenta como un ejercicio de empatía hacia las dos mujeres afectadas: Alejandra y la madre de la bebé robada, Mayra. La producción espera que, al mostrar el lado humano de los implicados, el público pueda reflexionar sobre las presiones sociales y la falta de apoyo psicológico que enfrentan muchas mujeres, y sobre cómo el sistema falla en proteger a quienes más lo necesitan.



