Nuevos detalles sobre las últimas horas de Manolo Arjona, exintegrante de la icónica agrupación española Locomía, han salido a la luz y conmocionado a sus seguidores. Según información compartida por la periodista Cintia Caballero, el cantante pasó gran parte de su último día dedicado a la pintura, una de sus mayores pasiones fuera de la música. Arjona, quien falleció mientras dormía en su domicilio en Viladecans, Barcelona, habría sufrido un posible fallo cardíaco, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
Una jornada dedicada al arte
De acuerdo con Caballero, Manolo Arjona estuvo pintando durante el día en su casa, una actividad que había cultivado desde que se alejó de los escenarios. Quienes conocían esta faceta del artista aseguran que encontraba en la pintura una forma de expresión y tranquilidad, por lo que solía dedicar varias horas a crear nuevas obras. Este detalle ha conmovido especialmente a sus seguidores, quienes destacan que pasó sus últimas horas haciendo algo que realmente le apasionaba.
Muerte mientras dormía y dudas sobre la causa
La misma periodista señaló que el cantante habría fallecido mientras dormía en su casa en Viladecans. A raíz de esa información surgieron versiones que apuntan a un posible fallo cardíaco, pero esta hipótesis no ha sido confirmada por las autoridades ni por la familia del artista. Hasta ahora, no existe un informe oficial que esclarezca qué provocó el fallecimiento del exintegrante de Locomía. La familia ha preferido mantener discreción y no ha emitido un comunicado oficial.
El legado de Locomía y la despedida de los fans
Manolo Arjona fue uno de los artistas que formaron parte de Loco Mía, nombre original de la agrupación que luego se consolidó como Locomía. El grupo alcanzó fama internacional con su mezcla de electro pop, coreografías y una imagen rompedora que incluía enormes abanicos y llamativos vestuarios. Canciones como "Locomía", "Rumba, Samba, Mambo" y "Loco Vox" posicionaron a la banda en España, América Latina y otros mercados, convirtiéndola en un referente de finales de los 80 y los 90.
Tras su etapa en Locomía, Arjona optó por una vida tranquila y alejada del espectáculo, estableciéndose en Barcelona. Aunque ya no participaba en proyectos musicales, su nombre seguía siendo recordado. Tras conocerse la noticia de su muerte, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, con seguidores compartiendo fotografías, videos y recuerdos de la época dorada del grupo. La noticia de que pasó sus últimas horas pintando ha añadido un matiz emotivo a la despedida de un artista que formó parte de una de las bandas más recordadas del pop en español.



