Fue durante una conversación sobre el miedo a envejecer que Osamu Menéndez le contó a su hijo Mauro su temor de llegar a padecer Alzheimer. El joven, de 33 años, tomó el tema con humor y, en medio de esas charlas, le confió cuál era su última voluntad.
En una entrevista con el periodista Erwin Pérez, el padre del músico recordó que solía bromear con Mauro sobre qué haría si algún día dejaba de reconocer a las personas que amaba. Su hijo siempre le respondía de manera ligera, asegurando que había otras formas de afrontar una situación así. Fue entonces cuando Mauro le habló de lo que quería que pasara con sus restos.
Osamu, productor de profesión, dijo que esa plática, que en su momento parecía una simple ocurrencia, cobró un significado especial tras la muerte de Mauro. Ahora, cada palabra que cruzaron en esa época resuena de un modo distinto.
El deseo de Mauro: descansar en Key Biscayne
Mauro le pidió a Osamu que, cuando muriera, fuera incinerado y que sus cenizas fueran llevadas al mar en Key Biscayne, Florida. Ese lugar, explicó el padre, era significativo para el joven porque vivió ahí durante varios años.
Key Biscayne, una isla barrera frente a Miami, fue para Mauro un refugio. En ese lugar, el músico encontró tranquilidad lejos del bullicio de la ciudad. Osamu asegura que su hijo le hablaba de esos paisajes con cariño, lo que hace más comprensible su decisión.
De acuerdo con Osamu, será Aylín Mujica, madre de Mauro, quien se encargará de hacer cumplir esa última voluntad. El padre, sin embargo, confesó que no se siente con la fortaleza para estar presente en ese momento. “No te digo ni qué día. Ya yo me despedí y quiero quedarme con eso”, expresó.
El productor también habló del último encuentro que tuvo con su hijo. Lo besó en la frente y sintió que con ese gesto le decía adiós. Esa imagen, aseguró, es la que quiere conservar para siempre.
El enojo por el viaje a Barbados
Osamu reconoció que, además del dolor, sintió enojo con Mauro por una decisión que pudo haber afectado su salud. El joven padecía una neumonía severa y, aun así, viajó a Barbados. Su padre consideró que subir a un avión en ese estado era un riesgo que Mauro no debió correr.
“La irresponsabilidad de no haberse cuidado y no haberse quedado haciendo reposo. Fue lo que le dije el día que lo vi en la morgue”, relató Osamu. El reclamo, sin embargo, tenía detrás todo el cariño de un padre que no quería perderlo.
La muerte de Mauro
Mauro Menéndez murió a los 33 años. Aylín Mujica se enteró mientras se encontraba en Colombia grabando un reality show. Una amiga de su hijo le dio la noticia: Mauro había sufrido una convulsión mientras jugaba futbol en una playa de Barbados. Después de ser atendido, se descubrieron un coágulo en el pulmón y otro en el corazón.
La familia sigue atravesando el duelo. Hasta ahora no se ha dado a conocer la fecha exacta en que se cumplirá la voluntad de Mauro. Mientras tanto, Osamu lo recuerda con amor, con tristeza y con la certeza de que su hijo eligió un lugar lleno de recuerdos para despedirse.



