El cantante Mario Bautista presentó su nuevo cortometraje 'Loverboy', un proyecto que va más allá de un disco. Se trata de un EP que inicia una serie de cuatro entregas, con una primera parte musicalmente inspirada en los años ochenta y centrada en la conexión humana con la realidad, lejos de los dispositivos electrónicos.
Bautista explicó que el motor del proyecto es una crítica a la inercia diaria de la sociedad moderna, donde el primer acto del día suele ser revisar las notificaciones del celular. El cantante cuestiona si realmente vivimos de forma consciente o si estamos sumergidos en un trance tecnológico: 'En esta inercia en la que estamos todos, levantarnos, checar el celular, ver notificaciones, dejarnos absorber por eso. Estamos en un constante rush incontrolable. Lo que quise dar a entender con este cortometraje es eso, estar en el celular desde que suena la alarma. Realmente estamos despiertos o estamos en una hipnosis con nuestro celular. Antes el internet era un escape de la realidad, ahora la realidad es un escape de la internet. Tenemos que reconectarnos al presente, acordarnos que la vida es análoga, no es digital'.
Para enfrentar la saturación informativa del año 2026, Bautista realizó un viaje estético y musical hacia la década de los 80. Según el cantante, esa época representa el equilibrio perfecto donde la tecnología existía, pero no dominaba todos los aspectos de la vida: 'La década de los 80 me encanta mucho, siento que es una década en la que había tecnología, pero no explotaba todo tan loco. Todavía escuchábamos discos, la música eran viniles, siento que los géneros que predominaban eran el r&b, el funk. En este proyecto me inspiré en Michael Jackson, Prince. Estamos en un 2026 tan saturado que la mejor solución que encontré fue viajar en el tiempo a los 80'.
Mario Bautista también compartió el significado personal de su tatuaje del ave fénix, que representa su filosofía de vida y la capacidad humana para superar adversidades: 'Es un proceso de reconstruirse y creo que eso es lo que simboliza el Fénix, venir de las cenizas, nos sentimos apagados, como una fogata, se apaga el fuego interno, pero hay esa brasa que cuando soplas, se enciende otra vez la fogata, siento que esos son nuestros corazones'.



