Historia de la cajeta: ¿por qué no es lo mismo que el dulce de leche?
Historia de la cajeta y diferencias con dulce de leche

La cajeta es un dulce lácteo emblemático de México, pero suele confundirse con el dulce de leche sudamericano. La diferencia clave está en la leche: la cajeta se hace con leche de cabra, mientras que el dulce de leche utiliza leche de vaca. Este detalle define su sabor, textura y tradición.

Origen de la cajeta en Celaya

Según el Diccionario Gastronómico de Larousse, la cajeta es un dulce de leche de cabra preparado con azúcar, bicarbonato de sodio y fécula de maíz. Su origen se atribuye a Celaya, Guanajuato, donde los artesanos envasaban el dulce en pequeñas cajas redondas de madera de tejamanil. La gente viajaba a Celaya para comprar el "dulce en cajeta", y con el tiempo el nombre se aplicó al contenido.

La historia se remonta al siglo XVI, cuando las cabras traídas por los españoles se adaptaron a las tierras secas del centro de México. La abundancia de leche caprina llevó a monjas y cocineros criollos a reducir la leche con azúcar a fuego lento, técnica heredada de Europa. El resultado era un dulce espeso y de color café claro por la caramelización.

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La cajeta en la Independencia

Durante la guerra de Independencia de México en 1810, la cajeta de Celaya se convirtió en un alimento básico para las tropas insurgentes de Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. Su alto valor calórico y larga vida útil, gracias a la alta concentración de azúcar que actúa como conservador natural, la hacían ideal para los combatientes.

Con el tiempo, la receta evolucionó en tres variantes principales:

  • Cajeta quemada: la más tradicional, con reducción máxima para un sabor caramelizado profundo.
  • Cajeta envinada: enriquecida con vino de jerez o ron, influencia conventual.
  • Cajeta de vainilla: combinación con vainilla de Papantla, Veracruz.

Diferencias con el dulce de leche

La diferencia fundamental es la leche: la cajeta usa leche de cabra, con ácidos grasos más altos que le dan un sabor ligeramente fuerte o "animal", equilibrando el dulzor. Los glóbulos de grasa de la leche de cabra son más pequeños y homogéneos, lo que otorga a la cajeta una textura más sedosa y menos propensa a la cristalización que el dulce de leche.

Además, la cajeta artesanal se cocina tradicionalmente en cazo de cobre, mientras que el dulce de leche se prepara en ollas de acero inoxidable a gran escala. Su color suele ser más claro u opaco, y su sabor es predominantemente dulce y lácteo, sin el contrapeso ácido de la cabra.

Conclusión: ¿la cajeta es mexicana?

Sí, la cajeta es mexicana, pero con el matiz del mestizaje. Su origen está en la fusión de técnicas europeas con ingredientes locales, y su identidad se consolidó en Celaya, Guanajuato, durante la colonia. No es lo mismo que el dulce de leche, y su legado perdura como un pilar de la repostería mexicana.

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