Samantha, una joven de 17 años, obtuvo 103 aciertos en el examen de ingreso a la licenciatura en Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tras meses de estudio y sacrificio. Sin embargo, no logró un lugar en la Facultad de Contaduría y Administración. Asegura que durante el proceso, recibió múltiples ofertas para hacer trampa.
Ofertas de trampa durante el proceso de admisión
La aspirante relató que en grupos de redes sociales y plataformas digitales circulaban ofrecimientos para intervenir en el examen. “Se acercaban a ofrecerte hacer el examen desde otra computadora por 15 mil o 25 mil pesos”, declaró Samantha. También mencionó que algunos grupos compartían supuestos reactivos del examen y que incluso le ofrecieron que alguien más resolviera la prueba por ella.
Samantha decidió no aceptar ninguna de estas opciones. “No acepté porque considero que mi esfuerzo vale y porque un examen no te define como persona, pero sí demuestra tu preparación y tu capacidad para hacer las cosas”, expresó. Para ella, el problema no solo radica en la posibilidad de que alguien haga trampa, sino en el impacto que esto tiene en quienes se prepararon honestamente. “Al final le estás regalando tu lugar a otra persona”, agregó.
Protesta en Ciudad Universitaria exige auditoría
El caso de Samantha fue presentado durante una protesta de aspirantes y familiares en Ciudad Universitaria (CU) el lunes pasado. Los manifestantes exigieron auditar el primer concurso de selección totalmente en línea de la UNAM, tras revelarse anomalías. La universidad implementó por primera vez un examen en línea para todas las licenciaturas, lo que ha generado preocupación sobre la equidad del proceso.
Los aspirantes denuncian que la modalidad virtual facilitó prácticas deshonestas. Samantha explicó que las ofertas no solo incluían resolver el examen desde otra computadora, sino también la compra de preguntas y respuestas. Aunque ella no aceptó, teme que otros sí lo hayan hecho, perjudicando a quienes, como ella, se prepararon con esfuerzo.
Un esfuerzo no recompensado
Samantha dedicó meses de desvelos, compró libros y renunció a actividades personales para prepararse. Obtuvo 103 aciertos, una calificación que en años anteriores habría sido suficiente para ingresar a Administración, pero este año no fue el caso. La joven considera que la falta de supervisión en el examen en línea permitió que candidatos menos preparados obtuvieran lugares mediante trampas.
“Mi esfuerzo no fue recompensado. Es frustrante saber que mientras yo estudiaba, otros estaban comprando respuestas”, lamentó. Samantha hizo un llamado a la UNAM para que investigue las denuncias y garantice un proceso justo en futuras convocatorias.
La UNAM no ha emitido un comunicado oficial sobre las denuncias de irregularidades, pero la protesta en CU sigue recolectando testimonios para exigir una auditoría independiente. Los manifestantes planean llevar el caso ante las autoridades universitarias y la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.



