Durante la temporada vacacional de 2026, las picaduras de mantarraya se han convertido en un riesgo recurrente para los bañistas en playas de Baja California, Sinaloa y Sonora, según reportes de autoridades y cuerpos de rescate. Aunque estos animales no suelen atacar a las personas, pueden reaccionar cuando se sienten amenazados, sobre todo al ser pisados accidentalmente porque permanecen ocultos bajo la arena.
En Playas de Tijuana, Baja California, los reportes de picaduras han generado llamados a extremar precauciones. El 2 de abril de 2026, un pescador de 47 años resultó lesionado tras pisar una mantarraya frente al arco de Playas de Tijuana. El jefe de la División de Rescate Acuático de Bomberos Tijuana informó que durante esa misma semana se habían atendido tres incidentes similares y se observó una mayor presencia de mantarrayas en la zona. Posteriormente, autoridades de salvavidas reportaron que en lo que iba de 2026 ya se habían contabilizado cinco casos en Playas de Tijuana, concentrados principalmente en zonas de poca profundidad.
Incidentes masivos en Sinaloa y Sonora
En El Maviri, Ahome, Sinaloa, durante Semana Santa se registraron 16 picaduras de mantarraya en dos días: siete el jueves y nueve el viernes, según reportes del 4 de abril. Además, seis personas fueron atendidas por contacto con aguamala. Esta situación ocurrió en uno de los periodos de mayor concentración de turistas; Ahome reportó más de 210 mil visitantes durante Semana Santa de 2026, un incremento de entre 20 y 25 por ciento respecto al año anterior. En esa misma temporada también se reportaron picaduras de mantarraya entre las principales atenciones médicas en playas de Eldorado, Sinaloa.
En Sonora, las autoridades de salud locales reportan picos alarmantes de picaduras, especialmente en primavera y verano, con incidentes masivos en fines de semana de alta afluencia turística. Se han acumulado más de 90 casos en pocos días en playas como Puerto Peñasco, Bahía de Kino (Hermosillo) y El Siáric (Etchojoa). Según especialistas, esto se debe a las altas temperaturas del agua que atraen a las crías a las orillas. La especie predominante en el litoral sonorense es la mantarraya redonda (Urobatis halleri), que se entierra en la arena a escasos metros de la orilla para buscar calor y camuflarse.
Recomendaciones de las autoridades
Los especialistas recomiendan no intentar resolver la lesión con remedios caseros ni automedicarse, y acudir a un puesto de socorro o servicio médico. La Secretaría de Salud sugiere buscar atención médica lo antes posible ante lesiones por animales ponzoñosos y evitar sustancias o remedios caseros que puedan retrasar el tratamiento.
Las recomendaciones generales incluyen caminar arrastrando los pies en zonas de poca profundidad, evitar pisar la arena con fuerza, seguir las indicaciones de salvavidas, no manipular mantarrayas aunque parezcan muertas, salir del agua ante una picadura y acudir inmediatamente con personal de rescate, y no intentar retirar un aguijón incrustado por cuenta propia.
El dolor de una picadura de mantarraya es intenso e inmediato, y en muchos casos disminuye progresivamente entre seis y 48 horas. Las autoridades mantienen la vigilancia en las zonas afectadas y exhortan a los bañistas a tomar precauciones para evitar nuevos incidentes.



