Laura Martínez, abuela de Dafne Zapata Quintos, interceptó al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, durante una gira de trabajo en Ciudad Mante para demandar justicia por el feminicidio de su nieta. El encuentro, ocurrido el martes en el estadio Zaragoza, reflejó la desconfianza de la familia hacia el sistema judicial ante la posibilidad de que los implicados obtengan su libertad.
El momento del careo
Cuando el mandatario llegaba al inmueble para informar sobre la remodelación del estadio y la entrega de apoyos del ITAVU, la señora Martínez se le acercó. “Yo soy la abuela (Laura Martínez), la mamá está en Tampico”, dijo al presentarse. Villarreal le aseguró que se aplicaría la ley y se haría justicia. “Justicia, hambre de justicia. Quiero hechos”, replicó la mujer.
El gobernador recordó que ya hay personas detenidas, pero la abuela precisó que únicamente se encuentran en prisión preventiva. El mandatario explicó que esa medida forma parte del proceso legal y que las personas acusadas también tienen derechos. “Están en prisión preventiva en el proceso de investigación y se va a aplicar toda la justicia, todo el peso de la ley”, afirmó Villarreal.
Voto de confianza y escepticismo
“Vamos a darle un voto de confianza, vamos a dejarlo trabajar y queremos justicia”, respondió Laura Martínez. Sin embargo, su temor es que las personas implicadas queden en libertad. “No quiero diálogo, quiero justicia, estoy harta del diálogo porque no hace nada. Que se pongan a trabajar los que tienen que trabajar; eso es lo que necesitamos”, reclamó al sistema de justicia y a la Fiscalía estatal.
“No están vinculados a proceso. ¿Qué me garantiza que no los van a dejar detenidos? Al rato meten un amparo y salen, y eso no quiero. ¡Quiero que paguen hasta el último rasguño que le hicieron a mi nieta!”, sentenció la abuela.
Detenidos por el feminicidio
El fin de semana fueron detenidos Jorge Luis “P”, director del plantel educativo Doenitz, y Estrellita “M”, supervisora, por su presunta responsabilidad en la muerte de Daphne Zapata, ocurrida el 16 de julio en la academia militarizada Doenitz. La primera detenida fue Dana Yanina “N”. Los tres son acusados del delito de feminicidio.
El caso ha generado indignación en la sociedad tamaulipeca, que exige una investigación exhaustiva y sanciones ejemplares. La familia espera que el proceso judicial no se dilate ni se concedan beneficios procesales a los acusados.



