El pasado fin de semana, la presidenta Claudia Sheinbaum puso en marcha el Plan Nacional de Reforestación, una convocatoria que movilizó a gobernadores y a la ciudadanía en todo el país, con el objetivo de sembrar miles de árboles que se convertirán en un pulmón de oxígeno para las generaciones futuras, según reporta la columna de opinión publicada en el medio.
Articulación entre sociedad y gobierno
La dinámica, descrita como una participación fluida, busca fortalecer la agenda ambiental y consolidar una cultura de corresponsabilidad entre la población y sus autoridades. La columna destaca que la reforestación no es solo una acción técnica, sino un compromiso político y social con el futuro del país, que articula identidad territorial y el amor por la naturaleza a través de mecanismos de cooperación.
La autora subraya que Sheinbaum ha mostrado un interés constante por estos asuntos desde sus tiempos como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, donde estableció numerosos ejercicios de esta naturaleza que contribuyeron a mejorar la calidad de vida y del aire. También recuerda la encomienda que le delegó Andrés Manuel López Obrador para atender la problemática ambiental de la capital, así como los reconocimientos internacionales que obtuvo al modernizar la política ambiental con ideas innovadoras derivadas de su formación profesional y académica.
Participación de gobernadores en todo el país
La convocatoria presidencial activó a todas las autoridades estatales y municipales. En el norte, se vieron muy activos los gobernadores Marina del Pilar (Baja California), Víctor Castro (Baja California Sur), Américo Villarreal (Tamaulipas) y Alfonso Durazo (Sonora). En el centro del país, participaron Alejandro Armenta (Puebla), Delfina Gómez (Estado de México), Margarita González Saravia (Morelos), Alfredo Ramírez (Michoacán), Evelyn Salgado (Guerrero), Clara Brugada (Ciudad de México) y Miguel Ángel Navarro (Nayarit).
En el sur, se observó el empuje de Javier May (Tabasco), Eduardo Ramírez (Chiapas), Joaquín Díaz Mena (Yucatán), Rocío Nahle (Veracruz), Salomón Jara (Oaxaca) y Layda Sansores (Campeche). Todos ellos, con un alcance preponderante, participaron activamente en la convocatoria trazada por la presidenta.
Puebla, punto de partida
La apertura de esta dinámica ocurrió el pasado fin de semana, y el punto de partida fue Puebla, que ha fungido como pionera de estas buenas acciones traducidas en políticas públicas. La columna destaca que los gobernadores salieron al territorio a plantar árboles, fungiendo como los principales agentes para atender esta tarea, mientras que la población civil fue la columna vertebral del esfuerzo.
La autora concluye que la meta de sembrar miles de árboles se cumplió, y que estos se convertirán en un pulmón de oxígeno para las generaciones futuras. La dinámica, que movilizó a todas las autoridades estatales y municipales, representa un avance hacia un mayor control urbano y la restauración de ecosistemas.



