El Gobierno de Israel anunció este jueves la deportación de "todos los activistas extranjeros" de la última flotilla interceptada por la Armada israelí en aguas internacionales del mar Mediterráneo, cuando intentaban llegar a las costas de la Franja de Gaza. Entre los deportados figuran más de 40 ciudadanos españoles.
"Todos los activistas extranjeros de la flotilla de relaciones públicas han sido deportados de Israel", dijo el Ministerio de Exteriores israelí en redes sociales, añadiendo que "Israel no permitirá ninguna violación de su legal bloqueo naval a la Franja de Gaza".
El grupo de abogados Adalah confirmó que todos los detenidos fueron liberados del centro de detención de Ktziot para su deportación. Una activista israelí fue presentada ante un juez bajo acusaciones de "entrada ilegal a Israel", "estancia ilegal" e intentar romper el bloqueo a Gaza.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, indicó que los españoles podrían ser expulsados a través de Turquía, y Ankara confirmó el envío de aviones para participar en las evacuaciones.
Las deportaciones ocurren un día después de que el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, publicara un video humillando a los activistas en el puerto de Ashdod, ondeando una bandera israelí y diciendo: "Así es como recibimos a los que apoyan el terrorismo. Bienvenidos a Israel". La grabación muestra a activistas arrodillados y esposados, lo que generó condenas internacionales.



