La Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), procedió a la incineración de más de tres toneladas de sustancias ilícitas aseguradas en diversas operaciones realizadas en las entidades de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas. Este acto formalizó la eliminación de evidencias vinculadas a investigaciones penales por delitos contra la salud y narcomenudeo.
Detalle de las sustancias eliminadas
El procedimiento de destrucción abarcó un total de 3,448 kilogramos de narcóticos. Según los datos oficiales presentados durante la ceremonia, la composición de esta carga incluía cantidades significativas de diferentes tipos de estupefacientes. La mayor parte correspondió a mariguana, con un peso exacto de tres toneladas, 66 kilos, 984 gramos y 430 miligramos.
Además de la marihuana, se destruyeron 285 kilos, 974 gramos y 589 miligramos de metanfetamina sólida. También se eliminaron 50 kilos, 950 gramos y 500 miligramos de cocaína. En cuanto a sustancias líquidas, se incineraron 142 litros y 99 mililitros de metanfetamina en estado líquido.
Entre los objetos puestos a disposición para su destrucción, se contabilizaron 45,453 pastillas psicotrópicas y 1,412 cigarros electrónicos. Estas cifras reflejan la variedad de productos que las autoridades federales, estatales y municipales lograron asegurar durante diferentes acciones ministeriales y operativas en la región.
Vinculación con carpetas de investigación
La destrucción de estas sustancias no fue un acto aislado, sino el resultado final de investigaciones integradas por la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR). Las sustancias fueron retiradas de circulación como parte del cierre administrativo de 587 carpetas de investigación. Estos expedientes fueron iniciados a partir de los aseguramientos efectuados por las distintas corporaciones policiales y ministeriales en la zona noreste del país.
Asimismo, dentro del proceso de limpieza de evidencia se eliminaron 144,809 piezas de artículos apócrifos. Estos productos falsificados estaban relacionados con investigaciones desarrolladas en las cinco entidades que conforman la región norte-noreste, contribuyendo a desarticular redes de distribución de mercancías ilegales.
Ceremonia oficial y presencia institucional
La ceremonia se llevó a cabo en las instalaciones de la VII Zona Militar. Personal ministerial, militar y representantes de los órganos de control verificaron in situ el procedimiento de incineración y destrucción, asegurando que se cumplieran estrictamente con los protocolos establecidos para este tipo de acciones. El acto contó con la presencia de altas autoridades civiles y militares.
David Boone de la Garza, titular de la Fiscalía Especializada de Control Regional, encabezó el evento en representación de la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos. También participaron Óscar Daniel del Río Serrano, titular del Órgano Interno de Control de la FGR, así como fiscales federales de los estados que integran la zona noreste.
La presencia de mandos de la IV y VII zonas militares en Nuevo León reafirmó la colaboración interinstitucional necesaria para garantizar la seguridad y transparencia del operativo. Esta acción concreta demuestra el compromiso de las instituciones federales con la reducción del tráfico ilícito y la gestión adecuada de las evidencias incautadas.
Con esta incineración, la FGR cierra un ciclo operativo importante en la región noreste, garantizando que las sustancias decomisadas no puedan reintegrarse al mercado ilegal ni representar riesgos para la población. Las autoridades continúan realizando operativos conjuntos para mantener la presión sobre las organizaciones dedicadas al narcotráfico.



