Una persona murió este lunes en Biddeford, Maine, durante un tiroteo en el que participaron agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). Este incidente letal eleva la tensión nacional, ya que ocurre a pocos días de que un mexicano muriera a manos de un agente de la misma corporación durante un control de tráfico en Texas.
Confirman tiroteo en Biddeford
El presidente de la Cámara de Representantes de Maine, Ryan Fecteau, confirmó la noticia a través de sus redes sociales: "Esta mañana se produjo un tiroteo en Biddeford. Una persona murió. El ICE ha estado implicado". Fecteau, originario de esta localidad de 21 mil habitantes ubicada a 24 kilómetros de Portland, detalló que la Policía Estatal y el Departamento de Seguridad Pública aseguraron la escena y adelantó que se espera la intervención del FBI para esclarecer los hechos.
Hasta el momento, ni las autoridades locales ni el Departamento de Seguridad Nacional han emitido un posicionamiento oficial. Las calles aledañas al incidente permanecieron acordonadas mientras las autoridades estatales y federales realizaban el peritaje.
Víctima era colombiano con permiso de trabajo
De acuerdo con la ONG Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine, el hombre que murió en el tiroteo era un ciudadano colombiano de 26 años que se dirigía a su trabajo y del cual hasta ahora no se ha dado a conocer su identidad. Según la misma ONG, la víctima contaba con un permiso para trabajar en Estados Unidos y tenía un número de Seguridad Social.
El FBI colabora en las investigaciones del tiroteo en el que participaron agentes de inmigración.
Precedente en Houston: caso Lorenzo Salgado
Seis días antes, en Houston, Texas, un agente de ICE mató a tiros a Lorenzo Salgado Araujo, un ciudadano mexicano que residía en Estados Unidos desde hace más de tres décadas. De acuerdo con sus familiares, trabajaba en la construcción, era padre de tres hijos y se encontraba tramitando su permiso de trabajo.
La versión oficial de ICE sostiene que Salgado Araujo embistió con su furgoneta un vehículo de las fuerzas del orden e intentó atropellar a un agente, forzándolo a disparar en defensa propia. Sin embargo, esta narrativa ha sido fuertemente cuestionada: la agencia no ha presentado pruebas en video ni documentales que respalden el ataque, y tres testigos presenciales del tiroteo han contradicho públicamente la versión de las autoridades.
Esta discrepancia no es nueva; durante el último año, diversas afirmaciones iniciales de las agencias de inmigración sobre el uso de la fuerza han sido desmentidas posteriormente en los tribunales mediante grabaciones de seguridad.
Contexto de política migratoria
Ambos incidentes violentos ocurren en el marco de una agresiva campaña federal impulsada por el presidente Donald Trump contra los migrantes en todo el territorio estadounidense. Estas políticas han desatado una ola de protestas en múltiples ciudades y han generado el rechazo abierto de líderes políticos locales que cuestionan los métodos y el uso de la fuerza letal por parte de las agencias de control fronterizo y aduanal.



