No habían transcurrido ni 24 horas del asesinato del periodista Alejandro Leyva el pasado miércoles en Oaxaca cuando el periodista Pedro Matías Arrazola recibió una amenaza de muerte. “Ahora sigue Pedro Matías”, escribieron en sus redes sociales. Matías se preparaba para asistir al velorio de su colega cuando se enteró de la amenaza a través de una llamada de la ONU y un mensaje de Balbina Flores, de Reporteros Sin Fronteras.
Amenaza directa y activación de mecanismos de protección
La amenaza llevó a la activación del mecanismo de protección para periodistas de la Secretaría de Gobernación. La Fiscalía de Oaxaca asignó dos elementos para acompañar a Matías. El periodista, crítico del gobierno morenista de Salomón Jara, ha decidido no callar. “No voy a dejar de publicar información, aunque afecte o incomode al gobierno estatal”, afirmó.
Un historial de ataques
Matías ya había sufrido ataques antes. Hace dos años lanzaron una bomba casera con clavos a su domicilio, y en 2008 fue secuestrado durante diez horas, lo que lo obligó a huir a Alemania por un año. Su reportaje más reciente sobre despojo de tierras en la costa oaxaqueña incluyó testimonios que señalaban a autoridades estatales. Tras el asesinato de Leyva, Matías publicó un mensaje directo al gobernador: “¿quién sigue, Salomón Jara?”.
Confrontación entre reporteros y gobernador
En medio de la tensión, una reportera confrontó al gobernador Salomón Jara durante una conferencia de prensa, acusándolo a él, al secretario general de Gobierno Jesús Romero y al consejero Jurídico Geovanny Vásquez Sagrero de haber amenazado a Leyva. “Parte de la sociedad lo sabe y estamos convencidos de que el asesinato de Alejandro viene de aquí, del gobierno de Oaxaca”, cuestionó. La periodista y otro colega que secundó la pregunta comenzaron a ser hostigados. Según Matías, “llegaron gente a tomarles fotos. Ya empiezan ese tipo de hostigamientos”.
Advertencia oficial contra medios críticos
El ambiente se tensó aún más cuando el gobernador Jara advirtió que exhibiría a los medios que lo critican. “Pedí una descripción de todos los portales que nos odian para que cuando ustedes me pregunten de esos portales, si está dentro de eso, yo no se los voy a contestar”, dijo el 21 de julio. La comunidad periodística en Oaxaca vive entre el duelo y el miedo, pero Matías reafirma su compromiso: “hasta que Dios diga, aquí estaré”.
Oaxaca es uno de los estados más peligrosos para ejercer el periodismo en México. La muerte de Alejandro Leyva se suma a una larga lista de comunicadores asesinados en la entidad. Mientras tanto, Pedro Matías continúa su labor con la protección de las autoridades, consciente de que el riesgo persiste. “Les dije a mi familia que me perdonaran si en esta decisión mía los llevo a arrastrar”, confesó con la voz entrecortada, pero firme en su determinación.



