Habitantes del sureste de Zacatecas exhortaron al gobernador David Monreal Ávila a intervenir urgentemente ante la crisis de inseguridad que afecta gravemente a los municipios de Villa Hidalgo, Noria de Ángeles, Pinos y Villa González Ortega. La población denuncia una situación alarmante caracterizada por extorsiones, cobro de piso y amenazas constantes que están asfixiando la economía local y obligando al cierre de numerosos negocios.
Impacto en la economía local
La problemática afecta directamente a comerciantes, ganaderos, productores agrícolas y transportistas de la región. Según reportes ciudadanos, los grupos criminales imponen cuotas mensuales que alcanzan hasta los 14 mil pesos, además de instalar retenes ilegales en caminos y carreteras, lo que impide que las familias trabajen con tranquilidad. El ambiente de miedo e incertidumbre ha llevado al cierre de negocios y al desplazamiento de familias, con el riesgo de que comunidades enteras se conviertan en "pueblos fantasmas".
Cifras alarmantes de extorsión
De acuerdo con el Monitor de Seguridad de Coparmex, Zacatecas se posicionó en el primer trimestre de 2026 como la segunda entidad con mayor tasa de extorsión a nivel nacional, con 6.7 víctimas por cada 100 mil habitantes. Sin embargo, el problema es aún mayor debido a la cifra negra; según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), el 97.7% de estos delitos no se denuncian por miedo o desconfianza en las autoridades.
Exigencias ciudadanas
Ante la posibilidad de que comunidades enteras se conviertan en "pueblos fantasmas" debido al desplazamiento de familias y al cierre de negocios, la ciudadanía exige una respuesta contundente de las autoridades municipales y estatales. El llamado principal es a reforzar los operativos con apoyo del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, además de garantizar condiciones seguras para que los ciudadanos puedan ejercer sus actividades económicas sin ser blanco de la delincuencia.



