FGR investiga empresas ligadas al bar Adelitas y El Padrino
FGR indaga red de empresas de El Padrino

La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abierta una investigación sobre una red de sociedades mercantiles vinculada con Juvenal “N”, alias El Padrino, identificado por autoridades federales como líder de una organización internacional dedicada a la trata de personas, con operaciones relacionadas con el bar Adelitas, en Tijuana, Baja California.

El rastro corporativo conduce a la empresa Liga de Comercio Empresarial, S. de R.L. de C.V. En documentos mercantiles, Juvenal “N” figura como accionista de esa sociedad, señalada dentro de la indagatoria como una empresa utilizada para realizar operaciones de facturación. La compañía ha promovido distintos recursos judiciales para recuperar el bar Adelitas, el hotel Coahuila y el bar Valentina, establecimientos que permanecen asegurados por la autoridad federal.

La controversia jurídica quedó registrada en el juicio de amparo 642/2023 y, posteriormente, en el amparo en revisión 176/2025. En esos procedimientos, la sociedad reclama la devolución de los bienes, mientras la FGR sostiene que el aseguramiento forma parte de las diligencias ministeriales y del análisis patrimonial relacionado con la investigación.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

El entramado corporativo de El Padrino

La pesquisa, desarrollada en coordinación con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), sigue una ruta que se extiende por más de tres décadas, así lo demuestran los documentos del Registro Público de Comercio que ubican a Juvenal “N” como socio, administrador, tesorero o presidente del consejo de administración en distintas empresas constituidas entre 1983 y 2014.

El análisis no se limita a las compañías en las que aparece directamente. Las autoridades también revisan sociedades encabezadas por familiares, colaboradores y personas con las que mantuvo relaciones empresariales. El objetivo es reconstruir la estructura de control, las transferencias de activos y los posibles mecanismos utilizados para dispersar recursos entre diferentes razones sociales.

Las carpetas de investigación, integradas por la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) con apoyo de la UIF, describen un entramado corporativo con actividades aparentemente independientes, pero conectado mediante accionistas, administradores y representantes comunes.

Diversificación de negocios y lavado de activos

Las sociedades identificadas abarcan bares, restaurantes, hoteles, servicios turísticos, bienes raíces, construcción, actividades agropecuarias, servicios administrativos y compraventa de bienes muebles e inmuebles. Esa diversificación constituye una de las líneas centrales de la investigación financiera.

La hipótesis ministerial parte de que esta plataforma empresarial habría sido utilizada para incorporar al sistema financiero recursos de procedencia ilícita, obtenidos mediante la explotación sexual de decenas de víctimas a lo largo de los años.

La investigación financiera mantiene el foco en una serie de movimientos bancarios, operaciones inmobiliarias, cambios en los órganos de administración, transferencias de acciones y modificaciones en la representación legal de diversas compañías. Con el cruce de estos datos, las autoridades buscan reconstruir la ruta del dinero, establecer quiénes obtuvieron el beneficio económico final y definir la posible responsabilidad penal de cada persona vinculada con la estructura.

Sociedades en Tijuana y Aguascalientes

Los expedientes revisados colocan a Juvenal “N” en el núcleo de varias sociedades mercantiles. Entre ellas aparece Rigeisa de Tijuana, S.A., constituida en 1983 y relacionada con la operación de negocios de entretenimiento nocturno para adultos en la zona norte de Tijuana. De acuerdo con la línea de investigación, esta empresa habría estado vinculada con la administración del Adelitas Bar y el hotel Coahuila, inmuebles señalados por las autoridades como puntos utilizados en actividades de trata de personas.

La documentación también registra su participación en Damián de Tijuana, S.A. de C.V.; Inmobiliaria Grupo Promotor de Baja California, S.A. de C.V.; Inmobiliaria Riconda, S.A. de C.V., y Judarch, S.P.R. de R.L. Su posición varía según la sociedad y el periodo: en algunos casos figura como socio; en otros, como administrador único, tesorero o presidente del consejo de administración.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Uno de los movimientos corporativos más relevantes quedó asentado en Judarch. Durante una asamblea celebrada el 4 de octubre de 2014, los socios aprobaron la transformación de la empresa, la ampliación de su objeto social y un incremento de capital. En esa misma sesión se formalizó la incorporación de Andrea Yarizell Jiménez Álvarez y María Abigail Jiménez Álvarez, mientras Juvenal Jiménez Loza fue designado presidente del consejo de administración.

El rastreo enfrenta, sin embargo, una limitación: las actas consultadas no detallan domicilios operativos con calle y número de cada negocio. En la mayoría de los casos únicamente consignan domicilios sociales generales, principalmente en Tijuana y Aguascalientes. Algunos documentos contienen direcciones particulares de socios o accionistas, pero esos datos no se reproducen debido a su carácter personal y porque el análisis se concentra exclusivamente en las sedes empresariales reportadas ante las autoridades mercantiles.

La revisión de las actas revela otra constante: varias sociedades fueron constituidas con objetos sociales amplios, capaces de amparar actividades comerciales muy distintas entre sí. En Tijuana predominan los giros relacionados con hoteles, bares, restaurantes, servicios turísticos, discotecas, cafés cantantes y operaciones inmobiliarias. En Aguascalientes, la red se extiende hacia actividades agropecuarias y forestales, organización de eventos, administración, compraventa de bienes y prestación de servicios.

De acuerdo con las autoridades federales, estas sociedades dibujan una estructura mercantil construida durante décadas alrededor de Juvenal “N” y de personas relacionadas con él mediante vínculos familiares, accionarios o cargos dentro de los consejos de administración, incluyendo prestanombres para el lavado de activos derivados de actividades criminales.