La riqueza privada en México alcanzó un máximo histórico: 22 milmillonarios concentran una fortuna conjunta de 219,300 millones de dólares, equivalente a las economías de Jalisco y Guanajuato juntas, según el informe Oligarquía o Democracia: Hacia una Justicia Económica en México de Oxfam México. El documento advierte que la concentración de riqueza se acelera y que el número de milmillonarios nunca había sido tan alto.
Los cuatro empresarios con mayor patrimonio
Carlos Slim Helú, presidente honorario de América Móvil y Grupo Carso, mantiene el primer lugar con una fortuna estimada en 107,100 millones de dólares en 2025. Según el informe, desde 2020 su riqueza aumentó en promedio 273 dólares por segundo, equivalente a 23,650,891 dólares diarios. En segundo lugar aparece Germán Larrea, presidente ejecutivo de Grupo México, quien multiplicó su fortuna 2.4 veces en los últimos cinco años. Le sigue la familia Baillères, heredera del Grupo BAL, que controla Industrias Peñoles, Fresnillo plc, GNP, Profuturo y El Palacio de Hierro, entre otras. La cuarta posición es para María Asunción Aramburuzabala, inversionista y exaccionista de Grupo Modelo, quien encabeza Tresalia Capital y se mantiene como la mujer más rica de México.
Crecimiento exponencial de la riqueza y disparidad social
El informe de Oxfam señala que entre 1996 y 2025 el número de milmillonarios pasó de 15 a 22, mientras que el valor conjunto de sus fortunas se multiplicó 4.2 veces, de 52,300 millones a 219,300 millones de dólares, con un crecimiento promedio anual real de 8.8%. El perfil de esta élite revela una edad promedio de 71 años; solo tres son mujeres y tres de cada cuatro heredaron su patrimonio. Además, el 1% más rico de la población (aproximadamente 1.3 millones de personas) concentra el 40% de la riqueza privada y recibe el 35% del ingreso nacional. En contraste, 38.5 millones de personas viven con ingresos inferiores a la línea de bienestar, 18.8 millones carecen de acceso a alimentación nutritiva y 21 millones de mujeres realizan trabajo de cuidados no remunerados de jornada completa.
Propuestas para una “democracia económica”
Oxfam plantea fortalecer la banca de desarrollo para financiar pymes, aumentar la inversión pública en infraestructura, ampliar los sistemas nacionales de cuidados, mejorar la inspección laboral y ambiental, revisar la gobernanza del agua y la responsabilidad fiscal de las grandes fortunas. Asimismo, sugiere evaluar las inversiones no solo por su rentabilidad económica sino por su impacto en empleo, desigualdad, género y sostenibilidad. El informe concluye que las políticas públicas deben decidir si permiten que la riqueza continúe concentrándose en una pequeña élite o si avanzan hacia una democracia económica que beneficie a la mayoría.



