La industria restaurantera enfrenta incrementos de hasta 40% en el costo de insumos clave durante el primer semestre del año, lo que presiona sus márgenes en un contexto de menor consumo, según informó la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac). Los productos con mayores alzas incluyen carne de res, lácteos, verduras, jitomate y aguacate, de acuerdo con Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco, presidente del organismo.
Factores detrás de los aumentos
El representante del sector explicó que los aumentos responden a factores distintos según el producto. En el caso de la carne, el precio subió entre 30% y 35% debido al cierre de la frontera norte y a la emergencia sanitaria provocada por el gusano barrenador. Por otro lado, la escasez de agua afectó los cultivos y elevó el costo de algunos vegetales.
“Tenemos que hacer maravillas para poder aguantar esos incrementos. De un producto tenemos que aprovechar todo para poder ser más eficientes”, señaló Rodríguez Pacheco durante un encuentro con medios en el marco de la presentación de Abastur 2026.
Impacto en precios y consumo
La presión llega en un momento en que los restaurantes no cuentan con suficiente margen para subir precios. Para no dejar las mesas vacías, los restauranteros han evitado trasladar los incrementos a los precios de los platos. “Como sector restaurantero esos incrementos no se han visto reflejados en ninguna carta de nada, porque al final de cuentas hemos tenido una ligera baja en el consumo de los comensales”, afirmó el presidente de la Canirac.
Estos factores modificaron la expectativa anual del sector. Canirac había previsto un crecimiento de 3.5% para 2026, pero Alarcón estima ahora que la industria restaurantera podría cerrar con un avance de alrededor de 0.5%, debido a la menor liquidez de los hogares y a una reducción en la frecuencia de las visitas a restaurantes.
Tecnología para reducir costos
Con la combinación de mayores costos y consumidores más sensibles al precio, la industria restaurantera recurre a la tecnología y la eficiencia operativa como parte de las estrategias para reducir costos. La Canirac ve en la automatización de procesos una de las principales vías para proteger la rentabilidad de los restaurantes.
De acuerdo con el presidente de la Canirac, los sistemas tecnológicos permiten coordinar los pedidos desde que el cliente solicita sus alimentos hasta que la cocina recibe la comanda y se genera el pago, mientras que las nuevas herramientas de inteligencia artificial también utilizan la información que generan los consumidores para mejorar la experiencia y tomar decisiones comerciales.
El reto es relevante porque los establecimientos enfrentan márgenes más estrechos y no pueden compensar todos los incrementos de costos con precios más altos, por lo que la tecnología para restaurantes debe demostrar un retorno concreto en la operación: reducir desperdicios, hacer más eficiente la cocina, controlar gastos y elevar la productividad. El representante de Canirac no detalló si la incorporación de procesos automatizados implicaría una reducción de personal en los restaurantes, ni precisó qué actividades podrían ser sustituidas o modificadas con el uso de estas tecnologías.
Resultados durante el Mundial 2026
La presión sobre los restaurantes también se reflejó durante el Mundial. La industria esperaba un mayor flujo de consumidores, pero fuera de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, Alarcón calcula que las ventas llegaron a estar 20% por debajo de junio de 2025. Los establecimientos, además, realizaron inversiones para recibir a los aficionados, desde televisores hasta paquetes de transmisión, que no tuvieron el retorno esperado.
“El Mundial fue un fenómeno que esperábamos y traíamos unos números muy alentadores para la industria. No fue así”, dijo el presidente de Canirac, quien atribuyó el resultado a que una parte de los consumidores prefirió ver los partidos en casa o acudir a bares, mientras que la coincidencia de los encuentros con la jornada laboral también limitó el tráfico en los restaurantes.
La Canirac ajustó su expectativa de crecimiento para 2026 a 0.5%, y la industria continuará evaluando estrategias de eficiencia y automatización para mitigar el impacto de los mayores costos en un entorno de consumo débil.



