El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) registró alta afluencia de viajeros al cierre de la Semana Santa, con largas filas en salas de espera y documentación. Al recorrer las terminales se observó a miles de turistas caminar apresurados por pasillos a contra reloj para no perder sus vuelos.
El sonido de las ruedas de las maletas se mezclaba con el ruido de maquinaria y gritos de trabajadores que cargaban carretillas con material de construcción, debido a la remodelación con motivo del Mundial 2026 de la FIFA. Algunos usuarios expresaron molestias por el eco metálico de taladros, esmeriles y martillos, acompañados de polvo, pasillos cerrados y escaleras eléctricas inhabilitadas.
“Es un relajo que no hayan hecho los cambios con planeación. Desde hace cuatro años se anunció que México era una de las tres sedes, entonces, la remodelación del aeropuerto debió haber concluido mínimo hace seis meses”, lamentó Gustavo Hernández. Erick González, procedente de Corea del Sur, señaló la falta de accesibilidad para personas con discapacidad y apoyo para orientar a extranjeros y adultos mayores.
“La movilidad interior es reducida, los pasillos están estrechos, hay zonas acordonadas y materiales de obra que bloquean el paso. El ambulatorio de la terminal 1 parece un laberinto con señalizaciones deficientes”, expresó Gloria Florencia. Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó la actividad en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que registró 164 mil 525 pasajeros en mil 233 vuelos durante la Semana Santa.



