Madrid, 2 jun (EFE).- El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, alertó este martes sobre las graves dificultades para mover ayuda humanitaria hacia las zonas afectadas por los ataques israelíes en el Líbano. En declaraciones a EFE, confesó tener "pavor" de que Israel provoque en ese país un nivel de devastación similar al observado en la Franja de Gaza.
Declaraciones de Tom Fletcher
"Habiendo visto esa situación en Gaza, me horroriza la idea de que cualquier otro lugar pueda enfrentarse a semejante devastación. Y, por lo tanto, me resultan muy escalofriantes las amenazas que hemos oído de que el Líbano también quedará reducido al estado de Gaza", afirmó Fletcher durante su participación en la V Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista en Madrid.
El representante de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) subrayó que se vive "un momento aterrador de violencia e impunidad cuando los ministros (israelíes) pueden lanzar ese tipo de amenazas escalofriantes de la manera en que lo están haciendo".
Intensificación de ataques israelíes
Israel intensificó esta semana los ataques en el Líbano, especialmente en la región sur. Este martes, la ofensiva se concentró en Nabatieh, una estratégica ciudad de gran importancia para el país. El lunes, un bombardeo israelí cerca de un hospital en Sour (Tiro) causó cuatro muertos y 127 heridos. El domingo, las fuerzas israelíes tomaron el histórico castillo de Beaufort, ubicado cerca de Nabatieh y al norte del río Litani.
Crisis humanitaria y desplazamiento
Fletcher alertó sobre el enorme desplazamiento forzoso que se está produciendo, particularmente desde el sur del Líbano. "Las condiciones de seguridad están haciendo que sea cada vez más difícil para nosotros poner nuestros convoyes de ayuda en camino hacia donde necesitan estar, hacia donde los civiles están atrapados", señaló.
El funcionario británico indicó que un quinto de la población del país está actualmente desplazada, con "cientos de miles de civiles en movimiento" desde el sur hacia Beirut o el norte del Líbano, zonas que también están amenazadas. "Eso, combinado con los recortes de financiación y la falta de recursos, hace que sea muy, muy difícil para nosotros hacerles llegar lo esencial: alimentos, medicinas, refugio, lugares donde quedarse", lamentó.
Además, condenó que los trabajadores humanitarios que intentan apoyar a los civiles "están siendo blanco de los ataques".
Cifras y contexto del conflicto
Desde que Israel retomó la ofensiva aérea y terrestre en el Líbano el 2 de marzo, cuando Hizbulá se unió al apoyo a Irán, las autoridades libanesas han registrado 3,468 muertos y más de 10,500 heridos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró en su red Truth Social que Hizbulá se había comprometido a detener sus ataques contra territorio israelí y que, a cambio, Israel frenaría su ofensiva militar en el Líbano. Sin embargo, la violencia continúa, como ocurrió durante el alto el fuego técnico acordado a mediados de abril, que sirvió de amparo para el avance de las tropas israelíes en el sur del Líbano.
Paralelamente, ambos países iniciaron este martes en Washington una nueva ronda de diálogo para buscar una salida negociada al conflicto.



