Guayaquil (Ecuador), 2 jun (EFE).- La empresa estatal ecuatoriana Petroecuador anunció que este martes se reanudaron progresivamente las operaciones de la Refinería Esmeraldas, la más grande del país, después de tres meses de paralización por un incendio registrado en sus instalaciones. Esto permitirá reducir en un 24 % la importación de diésel premium, lo que representa un ahorro significativo para la nación.
Reactivación gradual de unidades
La primera unidad en ponerse en marcha este martes fue la Unidad No Catalítica 1, encargada de producir gas licuado de petróleo (GLP), naftas liviana y pesada, jet A1, diésel semielaborado, gasóleo, fueloil No.6 y asfalto. Para el miércoles está previsto que comience a funcionar la Unidad Catalítica 2, de nafta reformada e hidrógeno, mientras que el jueves se activará la Unidad Catalítica 3, correspondiente a la de diésel premium.
Impacto económico y abastecimiento
Petroecuador señaló en un comunicado que con la incorporación de estas unidades se reducirá en un 24 % la importación de diésel premium, lo que representa un ahorro para el país de 100 millones de dólares mensuales. Además, se producirá suficiente jet A1 y nafta base para la preparación de gasolinas Extra y Ecopaís, las de mayor consumo en el país, tras denuncias de desabastecimiento en ciudades como Quito y Guayaquil a mediados de mayo.
De acuerdo con el cronograma previsto, el centro refinador más importante del país alcanzará su máxima capacidad, garantizando el abastecimiento de combustibles a escala nacional. La puesta en marcha de estas unidades ocurre después de tres meses del último incendio registrado en la refinería, el pasado 1 de marzo, que obligó a la petrolera estatal a declarar una emergencia de sesenta días para reparar los daños provocados en el complejo.



