El gobierno argentino expresó este martes su expectativa de que la prohibición de desembarco en las Islas Malvinas impuesta a los pasajeros de un crucero estadounidense “se base en razones estrictamente objetivas” y no constituya un nuevo “acto hostil”. A través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, la administración argentina señaló que “las autoridades del ilegítimo y autodenominado gobierno de las Islas Malvinas prohibieron el descenso de turistas de un crucero, entre los que se encuentran ciudadanos argentinos, aduciendo supuestos problemas de salud pública”.
Crucero con 3 mil 600 pasajeros afectado
La nave, propiedad de una empresa estadounidense, había cumplido previamente con los protocolos sanitarios tanto de Argentina como de Chile, según explicó la cancillería. El crucero “Princess Cruises” transportaba a 3 mil 600 pasajeros, entre ellos 600 argentinos, además de chilenos y brasileños. Las autoridades británicas de las Islas Malvinas prohibieron el desembarco el pasado fin de semana, alegando razones de salud. Fuentes locales indicaron que 20 de los pasajeros presentaban “gastroenterocolitis”. El viaje cubría la ruta entre Valparaíso (Chile) y Río de Janeiro (Brasil).
Reacción de la cancillería argentina
El comunicado agregó: “La cancillería argentina espera que la medida tomada se base en razones estrictamente objetivas y que no se trate del enésimo acto hostil dirigido a turistas de varias nacionalidades, así como contra ciudadanos argentinos que tienen el simple deseo y la aspiración de conocer las Islas Malvinas”. La prohibición se produce en medio de la polémica generada por la decisión de países como Argentina, Brasil, Uruguay y Chile de no permitir recalar en sus costas a buques que enarbolen la bandera de las Islas Malvinas.
Antecedentes del conflicto por las Malvinas
Argentina reclama la soberanía de las Islas Malvinas, ocupadas por tropas británicas en 1833. El Reino Unido se ha negado a reconocer el derecho argentino. En 1982, Argentina intentó recuperar las islas en una guerra que se extendió del 2 de abril al 14 de junio de ese año, dejando un saldo de 921 muertos, 649 de ellos argentinos.



