Balance oficial actualizado: más de 5.300 muertos
El doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio ha dejado un saldo de 5.346 personas fallecidas, según el último reporte diario publicado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, en su cuenta de Telegram. La cifra de heridos se mantiene en 16.740, de acuerdo con el balance oficial.
Dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 golpearon el norte del país, especialmente el costero estado La Guaira, vecino de Caracas, considerado la zona cero del desastre. Rescatistas y voluntarios continúan las labores para encontrar los cuerpos de los fallecidos que aún permanecen bajo los escombros de los edificios derrumbados.
Damnificados y campamentos temporales
Al menos 23.122 personas que perdieron sus hogares viven en campamentos desplegados en estadios, plazas y aceras, en algunos casos sin acceso a agua corriente ni baños portátiles. La presidenta encargada Delcy Rodríguez entregó el lunes apartamentos en un complejo de viviendas sociales en Caracas a unas 200 familias damnificadas, y prometió entregar 4.000 viviendas este año a los afectados.
Las autoridades evitan hablar de desaparecidos, pero según la ONU esa cifra podría llegar hasta los 50.000, en lo que se considera uno de los peores terremotos ocurridos en América Latina. Algunas proyecciones apuntan a una cifra cercana a los 10.000 desaparecidos.
Daños estructurales y réplicas
El desastre afectó a unos 856 edificios y causó el colapso de 190. Unas 6.452 personas fueron rescatadas de los escombros. Hasta la fecha han ocurrido 1.405 réplicas, según el boletín oficial, lo que ha dificultado el ingreso seguro de rescatistas a edificios inestables y ha obligado a suspender temporalmente algunas operaciones entre los escombros.
Además de los inmuebles colapsados, cientos de edificios presentan daños estructurales que requieren inspecciones antes de ser demolidos o rehabilitados. La reconstrucción de viviendas, hospitales, escuelas, carreteras y redes de servicios básicos representa uno de los principales desafíos para las autoridades y demandará inversiones sostenidas durante los próximos años.
Recuperación y desafíos humanitarios
La situación de los damnificados sigue siendo una prioridad para los equipos de emergencia y organismos humanitarios. Miles de personas permanecen en campamentos temporales mientras esperan una solución habitacional, en un contexto donde el acceso continuo a agua potable, saneamiento, atención médica y apoyo psicológico resulta fundamental para evitar el deterioro de las condiciones de vida y prevenir brotes de enfermedades.
Especialistas en gestión de desastres y agencias internacionales coinciden en que la recuperación irá más allá de la reconstrucción física. Además de restablecer la infraestructura, será necesario reactivar la economía de las regiones afectadas, fortalecer los sistemas de protección civil y mejorar la preparación frente a futuros eventos sísmicos, en uno de los desastres naturales más graves registrados en América Latina en las últimas décadas.



