Un incendio forestal de magnitud excepcional arrasó más de 1.300 hectáreas del emblemático bosque de Fontainebleau, a las puertas de París, en 24 horas. Las autoridades anunciaron la detención de dos sospechosos de haberlo provocado.
Las llamas se desataron el domingo, en plena ola de calor, en este pulmón verde situado a 60 kilómetros al sureste de la capital francesa, conformado por helechos y coníferas especialmente inflamables. Cada año recibe a unos 15 millones de visitantes.
Dos focos activos y detenciones
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, detalló en France 2 que el "foco principal" ya consumió 1.200 hectáreas y un segundo punto, desatado la tarde del lunes cerca de la localidad de Fontainebleau (15.000 habitantes), arrasó un centenar de hectáreas. Nuñez señaló que "hubo una decena de puntos de inicio de fuego en un perímetro de mil metros, lo que sugiere que podría ser de origen intencionado", y posteriormente anunció la detención de dos personas. El caso está en manos de la fiscalía de Fontainebleau.
En todo el territorio francés, 59 personas han sido detenidas por incendios intencionales o accidentales, de las cuales siete se encuentran en prisión preventiva, precisó Nuñez.
Despliegue sin precedentes
El prefecto Pierre Ory afirmó que "todos trabajan con un único objetivo: controlar este incendio". La magnitud excepcional hizo indispensable el uso de cuatro hidroaviones Canadair, una primicia en la región parisina, así como dos aeronaves Dash y tres helicópteros cisterna. En total, se realizaron 187 descargas de agua durante el día, según Jean-Marc Sicard, comandante de las operaciones de rescate. Al caer la noche, unos 600 bomberos seguían movilizados y turnándose para combatir las llamas desde tierra.
"El incendio sigue extendiéndose", ya que las condiciones meteorológicas no eran "muy favorables" el lunes por la noche, a pesar de "una pequeña tregua", subrayó Sicard. Incluso una vez controlado, se necesitarán varios días o incluso semanas para extinguir el fuego y asegurarse de que no se reavive, señaló la prefectura de Seine-et-Marne.
Evacuaciones y afectados
Unas mil personas fueron evacuadas, entre ellas los residentes de un campamento ubicado en el límite del bosque. Sophie Guiot, quien pasó la noche en el salón comunitario de Vaudoué, una localidad de unos 750 habitantes colindante, dijo a la AFP que tuvo "un despertar difícil, rodeada de una espesa nube de humo acre que le irritaba la garganta y los ojos", y teme que los bomberos no logren proteger todas las viviendas. Según la prefectura, "no hay que lamentar víctimas y los daños materiales son, por el momento, muy limitados".
Didier Buguinet, teniente de alcalde de Le Vaudoué, declaró: "Nunca he visto esto" en tres décadas. "Vamos a llorar por nuestro bosque".
Contexto de ola de calor
Francia vive su tercera ola de calor desde finales de mayo, lo que favoreció varios incendios. Desde el inicio del año, los incendios quemaron 32.000 hectáreas, "más que en toda la temporada 2025, y eso que estamos a 13 de julio", según el ministro del Interior. Las altas temperaturas continuarán al menos el martes, con una máxima prevista de 36 grados Celsius en Fontainebleau, según Météo-France.



