Donald Trump, presidente de Estados Unidos, estaría impulsando a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, como el próximo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), según un reporte publicado por The New York Post. La información, difundida el 21 de julio de 2026, señala que la alianza política y personal entre ambos se consolidó durante la organización de la Copa del Mundo de 2026, celebrada en Estados Unidos, México y Canadá.
La cercanía entre Trump e Infantino
De acuerdo con el diario neoyorquino, Trump considera que Infantino posee una capacidad poco común para negociar con gobiernos de todo el mundo y para utilizar el deporte como herramienta de unión internacional. "Es respetado por todos en el mundo y tiene una habilidad especial para unir a la gente", aseguró al periódico una fuente cercana al mandatario estadounidense.
Durante los últimos meses, Infantino convirtió a Trump en uno de los protagonistas del Mundial. El presidente estadounidense apareció en diversos actos oficiales de la FIFA, asistió a la final disputada en el MetLife Stadium e incluso recibió el primer Premio de la Paz de la FIFA, un reconocimiento impulsado por el organismo rector del fútbol mundial.
El contexto de la sucesión en la ONU
El cargo de secretario general de la ONU quedará vacante cuando concluya el mandato del portugués António Guterres a finales de este año. Para llegar al puesto, cualquier candidato necesita superar un complejo proceso político que incluye el respaldo del Consejo de Seguridad, donde cualquiera de los cinco miembros permanentes puede ejercer su derecho de veto, y posteriormente obtener la aprobación de la Asamblea General.
Según The New York Post, Trump considera que ninguno de los aspirantes actuales tiene suficiente peso internacional y cree que Infantino podría convertirse en un candidato competitivo. Entre los nombres que aparecen como posibles contendientes figuran la expresidenta chilena Michelle Bachelet y el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, el argentino Rafael Grossi.
Las diferencias salariales y el futuro de Infantino
Actualmente, Infantino percibe alrededor de seis millones de dólares anuales como presidente de la FIFA. En contraste, el secretario general de la ONU recibe un salario cercano a 418 mil dólares al año, una diferencia de más de cinco millones de dólares. Por ahora, no existe confirmación de que Infantino esté interesado en abandonar la FIFA ni de que haya sostenido conversaciones formales con Trump sobre esa posibilidad.
El dirigente suizo, de 56 años, también tiene pendiente buscar un nuevo mandato al frente de la FIFA en las elecciones previstas para marzo próximo, donde cuenta con el respaldo de la mayoría de las 211 federaciones afiliadas. Sin embargo, su gestión ha sido objeto de críticas por la creciente influencia política alrededor del organismo y por decisiones recientes relacionadas con el Mundial de 2026.
Si la propuesta de Trump llegara a prosperar, el hombre que ha transformado la FIFA durante la última década podría protagonizar uno de los movimientos más inesperados en la historia del deporte: pasar de dirigir el fútbol mundial a encabezar la principal organización diplomática del planeta.



