Tres ciudadanas colombianas perdieron la vida en un accidente de helicóptero ocurrido en la región de Vista Chinesa, dentro del Parque Nacional de Tijuca en Río de Janeiro, Brasil. El siniestro tuvo lugar un sábado durante un recorrido turístico panorámico que estaba destinado a celebrar los quince años de Laura Manrique, una joven menor de edad que viajaba junto a su abuela, Lida Rocío Cubillos, y su madre, Wendy Manrique Cubillos. Además del trío familiar, falleció el piloto de la aeronave, sumando un total de cuatro muertos según confirmó la Agencia Brasil y el Departamento de Bomberos local.
La espera angustiosa y la falta de comunicación
El viaje había sido planeado como una celebración familiar que reunió a seis miembros del clan colombiano. Antes del incidente, el grupo visitó Búzios y posteriormente se trasladó a Río de Janeiro para continuar con las actividades programadas. Víctor Manrique, familiar directo de las víctimas, relató al medio brasileño g1 que la actividad aérea fue reservada a través de Instagram y WhatsApp, con la expectativa de un vuelo de aproximadamente 20 minutos.
Las tres mujeres abordaron primero la aeronave, mientras que Víctor Manrique llegó después junto a su esposa y su hija Laura. Inicialmente, la familia esperó con calma, pero la situación cambió cuando trascendieron los tiempos estipulados. "Pasaron 30 minutos, después 40, y la familia seguía sin recibir información clara sobre el vuelo", declaró Manrique. Ante la incertidumbre, el familiar se acercó al personal operativo para solicitar novedades.
Según el testimonio de Víctor Manrique, la respuesta inicial fue que el piloto había comunicado la necesidad de realizar un aterrizaje de emergencia. Sin embargo, el familiar sostuvo que no se le informó sobre la gravedad real del incidente ni sobre el fallecimiento de sus parientes. "Nunca nos dieron la noticia. Nos enteramos por internet", afirmó Manrique, destacando la omisión en la comunicación oficial hacia los acompañantes que aguardaban en tierra.
Investigación y respuesta institucional
El impacto del helicóptero provocó un incendio en la zona boscosa de difícil acceso, lo que requirió la movilización de equipos especializados de bomberos para controlar las llamas. Posteriormente, las autoridades trasladaron los cuerpos al instituto forense para iniciar los procesos de identificación. La Policía Civil de Río de Janeiro indicó que los resultados de las pericias serán contrastados con los datos del registro de vuelo para esclarecer las circunstancias del siniestro.
La Cancillería de Colombia confirmó oficialmente la muerte de las tres turistas. Diana Páez, cónsul de Colombia en Río de Janeiro, explicó que las víctimas pertenecían a la misma familia e incluyó a una menor de edad entre los fallecidos. La institución manifestó estar en contacto tanto con los familiares presentes en Brasil como con aquellos en Colombia, brindando orientación y apoyo consular. "Desde el Consulado continuamos haciendo las gestiones, el seguimiento, el apoyo y la orientación necesaria... con el fin de que puedan retornar pronto a Colombia", señaló la funcionaria.
Llamado a la fiscalización turística
Mientras avanzan las diligencias legales, la familia ha solicitado a las autoridades brasileñas una investigación exhaustiva que determine las causas del accidente y establezca responsabilidades. Víctor Manrique expresó su deseo de que "las cosas no queden en el olvido" y pidió claridad sobre los protocolos aplicados antes y durante el vuelo.
En respuesta a la tragedia, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Cavaliere, expresó su solidaridad con las familias afectadas y anunció que ha solicitado a la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) reforzar la fiscalización de los vuelos turísticos en helicóptero que operan en la ciudad. Cavaliere enfatizó la necesidad de "intensificar la fiscalización y garantizar la seguridad en los vuelos de helicópteros que circulan con una frecuencia cada vez mayor en nuestra ciudad". Las investigaciones continúan para determinar si fallas mecánicas, humanas o condiciones ambientales fueron determinantes en el desplome.



