Ocho hombres acusados de comprar y entrenar caballos de carreras como parte de operaciones de lavado de dinero del narcotráfico para el cártel de los Zetas serán juzgados en Texas el 22 de octubre, según informaron las autoridades judiciales.
Evidencia masiva en el caso
Los fiscales indicaron que la evidencia incluye 30 mil páginas de documentos sobre los caballos, así como documentos bancarios, registros de subastas y grabaciones de 2 mil llamadas telefónicas. Esta documentación busca demostrar el vínculo entre las transacciones equinas y las actividades ilícitas del cártel.
Acusados clave y vínculos familiares
Entre los acusados se encuentra José Treviño Morales, hermano de dos líderes del cártel de los Zetas: Oscar y Miguel Treviño Morales. Estos últimos, conocidos como Z-42 y Z-40, enfrentan cargos separados en Estados Unidos con un posible juicio programado para 2028.
El abogado de José Treviño, David Finn, sostuvo que su cliente debe ser puesto en libertad bajo fianza, argumentando que no pretende regresar a México debido a “la publicidad de los cargos en su contra”. Sin embargo, el juez Sparks determinó que Treviño permanecería bajo custodia federal, rechazando la solicitud de fianza.
Impacto del caso
El juicio representa un esfuerzo significativo de las autoridades estadounidenses para desmantelar las redes financieras del cártel de los Zetas, que utilizaban la industria de caballos de carreras para legitimar ganancias del narcotráfico. La cantidad de evidencia presentada refleja la complejidad del esquema de lavado de dinero.



