Mundial 2026: récord de asistencia pero fracaso turístico en EE. UU.
Mundial 2026: récord de asistencia pero fracaso turístico

El Mundial de fútbol 2026, organizado por Estados Unidos, México y Canadá, fue el más grande de la historia: récord de partidos, estadios llenos y boletos agotados a precios históricos. Sin embargo, un dato clave empaña el éxito: el turismo internacional hacia Estados Unidos no solo no creció, sino que disminuyó durante el torneo.

Caída del turismo internacional en junio de 2026

Según la National Travel and Tourism Office (NTTO), junio de 2026 cerró con 2.8 millones de visitantes extranjeros, una caída del 1.8% respecto al mismo mes de 2025. Este descenso se suma al de junio de 2025, que ya había sido malo con una baja del 3.4% frente a 2024. Ni siquiera el mayor evento deportivo del planeta logró revertir la tendencia.

Europa, tradicionalmente el principal mercado emisor, cayó un 1.2%, mientras que Asia retrocedió un 5.6%. Las únicas regiones con crecimiento fueron Sudamérica (4.7%) y África (13.8%), aunque con volúmenes mucho menores. Las llegadas aéreas internacionales apenas crecieron un 0.2%, muy lejos del boom turístico prometido.

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Factores detrás del fracaso turístico

Estados Unidos arrastra desde hace más de un año un debilitamiento del turismo internacional. Geoff Freeman, director ejecutivo de la U.S. Travel Association, reconoció meses antes del Mundial que el país era la única gran economía que seguía perdiendo visitantes extranjeros. Analistas vinculan esta tendencia al endurecimiento del clima político, las políticas comerciales de Donald Trump y una percepción menos favorable del país entre viajeros internacionales.

El Mundial chocó contra esa realidad. Ni las estrellas como Messi, Mbappé o Bellingham, ni la maquinaria publicitaria de la FIFA lograron cambiar la percepción global del destino.

Hoteles: tarifas más altas, pero sin aumento de huéspedes

Los datos hoteleros de CoStar muestran que las ciudades sede elevaron considerablemente las tarifas de hospedaje durante el torneo, pero sin un incremento equivalente en ocupación ni demanda. Es decir, los hoteles cobraron más caro, pero no recibieron significativamente más huéspedes.

El negocio de la FIFA vs. el beneficio para el país anfitrión

Bloomberg Intelligence estima que la FIFA obtendrá alrededor de 9,000 millones de dólares en ingresos, confirmando el éxito comercial del torneo para el organismo. Sin embargo, el beneficio económico para Estados Unidos es otra historia. Michael Edwards, profesor de gestión deportiva en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, explicó a Forbes que los estudios de impacto económico suelen justificar inversiones públicas cuyos principales beneficiarios son entidades privadas.

Andrew Zimbalist, reconocido economista deportivo, afirmó que nunca fue razonable esperar una derrama de 30,500 millones de dólares para Estados Unidos. Los grandes eventos generan un efecto de sustitución: mientras llegan aficionados al fútbol, muchos turistas tradicionales deciden no viajar para evitar congestionamientos y precios elevados.

Ciudades que anticiparon el riesgo

Algunas ciudades estadounidenses ya habían previsto este escenario. Chicago abandonó su candidatura al considerar que las condiciones financieras de la FIFA no protegían a los contribuyentes. Las Vegas tampoco insistió, porque el campo reglamentario no cabía en el Allegiant Stadium sin costosas modificaciones.

En conclusión, el Mundial 2026 funcionó como un gran espectáculo y negocio para la FIFA, pero no como política pública de desarrollo turístico. Los estadios llenos y los ingresos multimillonarios fueron reales, pero la promesa de atraer turistas internacionales simplemente no se cumplió.

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