El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una nueva advertencia contra Irán, prometiendo bombardear infraestructura civil cada vez que la República Islámica ataque un barco en el estratégico estrecho de Ormuz. En una publicación en su red social Truth Social, Trump escribió: “Cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con misiles, cohetes, drones o cualquier otro dispositivo o arma, Estados Unidos bombardeará y destruirá UN PUENTE O UNA CENTRAL ELÉCTRICA, incluidas aquellas situadas junto o dentro de la capital Teherán”.
Colapso del alto el fuego y escalada de tensiones
Las tensiones entre Washington y Teherán han alcanzado un nuevo punto crítico tras el colapso del alto el fuego provisional firmado el mes pasado. El pacto, que había brindado un respiro temporal a la región, se desmoronó en medio de acusaciones mutuas de violaciones. Desde entonces, los enfrentamientos en el estrecho de Ormuz se han intensificado, elevando el riesgo de una confrontación militar a gran escala.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más vitales del mundo, por donde transita aproximadamente el 20 % del petróleo y una parte significativa del gas natural licuado a nivel global. Cualquier interrupción en esta vía podría disparar los precios de la energía y desestabilizar la economía mundial, según analistas internacionales.
Reacciones y posibles consecuencias
La amenaza de Trump contra infraestructura civil ha generado críticas por parte de organismos de derechos humanos, que la califican como una violación del derecho internacional humanitario. “Atacar deliberadamente bienes de carácter civil constituye un crimen de guerra”, señaló un portavoz de Amnistía Internacional. Hasta el momento, Irán no ha emitido una respuesta oficial, pero fuentes cercanas al gobierno iraní indican que Teherán considera la amenaza como una provocación directa.
El presidente estadounidense ya había utilizado un lenguaje similar en el pasado, pero esta es la primera vez que menciona explícitamente blancos dentro de la capital iraní. La comunidad internacional observa con preocupación el aumento de las hostilidades, mientras la diplomacia parece haber quedado en segundo plano.
Impacto en el comercio global
El estrecho de Ormuz es un punto de estrangulamiento para el suministro energético mundial. Según datos de la Administración de Información Energética de EE.UU., en 2025 se transportaron diariamente unos 17 millones de barriles de petróleo a través de esta vía. Un conflicto prolongado podría elevar los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril, afectando a economías dependientes de las importaciones.
Por ahora, las fuerzas navales estadounidenses en la región han incrementado su presencia, mientras que Irán ha realizado maniobras militares en el golfo Pérsico. La situación sigue siendo volátil y cualquier incidente podría desencadenar una respuesta armada inmediata.



