Seis candidatos en la contienda por el máximo cargo de la ONU
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se encuentra en pleno proceso para elegir al sucesor del portugués Antonio Guterres como secretario general. Este jueves se lleva a cabo un diálogo abierto con los candidatos, donde expondrán sus motivaciones y debatirán sobre cómo enfrentar los desafíos actuales. La elección ocurre en medio de una crisis financiera sin precedentes, parálisis política y tensiones globales que evidencian fracturas geopolíticas y la falta de consenso regional.
Proceso de selección y papel del Consejo de Seguridad
El proceso inició el 25 de noviembre de 2025 con una carta conjunta del Presidente de la Asamblea General y el Presidente del Consejo de Seguridad. Las candidaturas, presentadas por Estados miembros, incluyen una declaración de intenciones, currículum vitae e información sobre financiamiento de campaña. En abril y junio se realizaron sesiones de preguntas de tres horas con los 193 Estados miembros y representantes de la sociedad civil.
Es la segunda vez en 80 años que la ONU organiza estas sesiones, creadas en 2016 para mayor transparencia. Sin embargo, los miembros del Consejo de Seguridad —con derecho a veto de Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia— tienen la última palabra. El embajador estadounidense Mike Waltz advirtió que el próximo secretario general debe estar alineado con "los valores y los intereses estadounidenses".
La Asamblea General solo puede elegir al secretario general tras una recomendación del Consejo de Seguridad. Se espera que las deliberaciones del Consejo comiencen la próxima semana, antes de una votación en la Asamblea General en los próximos meses.
Perfiles de los candidatos
Originalmente siete candidaturas fueron presentadas, pero una fue retirada, dejando seis aspirantes. Cuatro mujeres continúan en la contienda: las latinoamericanas Michelle Bachelet (Chile), María Fernanda Espinosa (Ecuador) y Rebeca Grynspan (Costa Rica), junto con Carolyn Rodrigues Birkett (Guyana). Muchos Estados desean que una mujer asuma por primera vez el cargo, y Latinoamérica reclama la posición basándose en una tradición no regulada de rotación geográfica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca impulsar la candidatura del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a quien considera una persona respetada internacionalmente, según una fuente citada por The New York Post, pero aún no presenta su nominación formal.
Michelle Bachelet Jeria (Chile)
Nominada por Chile, Brasil y México (aunque Chile retiró su apoyo). Fue presidenta de Chile (2006-2010; 2014-2018), directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2014) y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2018-2021).
María Fernanda Espinosa Garcés (Ecuador)
Nominada por Antigua y Barbuda. Fue presidenta de la Asamblea General de la ONU (2018-2019), ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador (2007-2008; 2017-2018) y ministra de Defensa Nacional (2012-2014). Es la cuarta mujer en presidir la Asamblea General.
Rafael Mariano Grossi (Argentina)
Nominado por Argentina. Es director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) desde 2019.
Rebeca Grynspan Mayufis (Costa Rica)
Nominada por Costa Rica. Fue vicepresidenta de Costa Rica (1994-1998), secretaria general de la Conferencia Iberoamericana (2014-2021) y secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) desde 2021. Es economista de 70 años, hija de padres judíos que emigraron a Costa Rica tras el Holocausto.
Carolyn Rodrigues Birkett (Guyana)
Nominada por Guyana. Fue ministra de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior y Cooperación Internacional de Guyana (2008-2015) y representante permanente de Guyana ante la ONU desde 2020. El presidente Irfaan Ali destacó su liderazgo durante el mandato de Guyana como miembro no permanente del Consejo de Seguridad (2024-2025).
Macky Sall (Senegal)
Nominado por Burundi. Fue presidente de Senegal (2012-2024). Es el único candidato de fuera de Latinoamérica y el Caribe.
Las tres crisis urgentes que enfrenta la ONU
El secretario general saliente, Antonio Guterres, describió el contexto como "el caos". La ONU enfrenta cuatro problemas principales:
Fractura geopolítica del Consejo de Seguridad: Paralizado por el uso constante del veto. Conflictos como Ucrania, Gaza, Irán y Sudán muestran que las grandes potencias optan por acciones unilaterales, debilitando el rol mediador de la ONU.
Crisis financiera histórica: Es la peor desde 1945, con un déficit récord debido al retraso en el pago de cuotas de los Estados miembros. Se ha advertido que podría no haber fondos para salarios en los próximos meses. Estados Unidos mantiene una deuda millonaria que se niega a pagar. Comfort Ero, presidenta del International Crisis Group, señaló en noviembre de 2025 que "la ONU, más que en cualquier otro momento en su historia, tiene que pensar en un futuro con menos dinero y probablemente reorientar su papel o repriorizar su trabajo".
Obsolescencia institucional: Las estructuras de poder reflejan el orden mundial de la posguerra, desfasado de la realidad actual. La Agenda 2030 está estancada, con la mayoría de sus metas lejos de cumplirse por falta de financiamiento.
Para Ero, el futuro de la ONU depende de su capacidad para representar los intereses del mundo fuera de Europa y Norteamérica. Regiones como Latinoamérica y África "se han dado cuenta de que ellos también pueden tomar una posición para realmente empezar a desafiar el estatus quo e insistir en reformas".



