Guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán amenaza con sumar 45 millones de personas al hambre mundial
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha emitido una severa advertencia sobre las consecuencias humanitarias de una prolongación del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Según el organismo internacional, hasta 45 millones de personas adicionales podrían caer en situación de hambre aguda si las hostilidades se extienden, lo que agravaría dramáticamente una crisis alimentaria global que ya afecta a 319 millones de personas en todo el planeta.
Impacto inmediato: costos humanitarios se disparan y suministros se frenan
Carl Skau, director ejecutivo adjunto del PMA, explicó detalladamente cómo las operaciones humanitarias ya están sintiendo los efectos del conflicto desde sus inicios. Los costos operativos han aumentado hasta un 18%, principalmente debido al encarecimiento del combustible y a los significativos retrasos en el traslado de ayuda humanitaria a las zonas más necesitadas.
Esta situación ha complicado sustancialmente la distribución de alimentos en diversas regiones críticas y anticipa un alza generalizada en los precios de los alimentos básicos, lo que podría golpear con especial fuerza a aquellos países con alta dependencia de importaciones alimentarias. Skau alertó que las cadenas de suministro globales están cerca de enfrentar su peor crisis desde la pandemia de COVID-19 y el conflicto en Ucrania en 2022.
Rutas bloqueadas y entregas más lentas: el caso crítico de Afganistán
Uno de los ejemplos más preocupantes es Afganistán, donde las rutas tradicionales de abastecimiento se han visto seriamente interrumpidas debido a la imposibilidad de transportar ayuda humanitaria a través de Irán o de Pakistán, este último también sumido en tensiones armadas internas.
Ante este escenario complejo, el PMA se ha visto obligado a recurrir a rutas marítimas alternativas más largas y considerablemente más costosas, lo que incrementa exponencialmente los tiempos de entrega y presiona aún más los ya limitados presupuestos humanitarios destinados a salvar vidas.
El estrecho de Ormuz: punto clave en riesgo para la agricultura global
El funcionario internacional destacó que los costos también han aumentado significativamente en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial no solo para el transporte de energía, sino también para el suministro global de aproximadamente el 25% de los fertilizantes utilizados en la agricultura mundial.
Esta situación amenaza con generar una escasez grave de estos insumos esenciales para la producción agrícola, lo que podría traducirse en malas cosechas a nivel global y mayores gastos de producción para los agricultores, creando un efecto dominó en los precios de los alimentos.
Una crisis alimentaria profundamente ligada a los conflictos armados
Skau recordó con preocupación que aproximadamente el 75% de las personas que actualmente padecen inseguridad alimentaria severa lo hacen como consecuencia directa de conflictos armados, desastres naturales o fenómenos climáticos extremos relacionados con el cambio climático.
En este contexto alarmante, la prolongación de la guerra en Medio Oriente no solo tendría graves consecuencias geopolíticas, sino que podría agravar de forma inmediata y dramática el acceso a alimentos básicos en algunas de las regiones más vulnerables y pobres del planeta, donde millones de familias ya luchan diariamente por conseguir su próxima comida.



