Organizaciones civiles y especialistas en recursos hídricos han exigido que el tratado de aguas entre México y Estados Unidos sea incluido en la próxima renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La petición surge ante la creciente preocupación por la escasez de agua en la región fronteriza, donde las comunidades enfrentan severas restricciones en el suministro.
Contexto del tratado de aguas
El tratado de aguas, firmado en 1944, establece la distribución de las aguas de los ríos Bravo y Colorado entre ambos países. Sin embargo, en los últimos años, México ha enfrentado dificultades para cumplir con sus compromisos de entrega de agua a Estados Unidos, lo que ha generado tensiones diplomáticas. Las organizaciones señalan que el T-MEC, al ser un acuerdo comercial integral, debe incorporar cláusulas que aseguren la gestión sostenible del agua y la cooperación bilateral en este tema.
Impacto en la frontera norte
La inclusión del tratado de aguas en el T-MEC podría garantizar que las comunidades del norte de México reciban el agua necesaria para su desarrollo. Actualmente, ciudades como Monterrey y Tijuana enfrentan crisis hídricas recurrentes, agravadas por el cambio climático y el crecimiento poblacional. Los expertos advierten que sin una revisión del tratado, la situación podría empeorar, afectando la agricultura, la industria y el consumo humano.
- Las organizaciones proponen que el T-MEC incluya mecanismos de monitoreo y sanciones por incumplimiento en la entrega de agua.
- También solicitan la creación de un fondo binacional para infraestructura hídrica en la región fronteriza.
- Además, piden que se considere el impacto ambiental y social de las decisiones sobre el agua.
Reacciones oficiales
Hasta el momento, ni la Secretaría de Relaciones Exteriores ni la Comisión Nacional del Agua han emitido una postura oficial sobre la propuesta. Sin embargo, algunos legisladores han mostrado su apoyo, señalando que el agua es un tema estratégico para la soberanía nacional. En Estados Unidos, funcionarios han expresado su disposición a dialogar, pero sin compromisos concretos.
La renegociación del T-MEC está programada para 2026, y las organizaciones esperan que el gobierno mexicano incluya el tema del agua en la agenda. Mientras tanto, las comunidades fronterizas continúan enfrentando los efectos de la sequía y la falta de infraestructura adecuada.



