Un grupo de doce congresistas republicanos ha instado a la administración de Donald Trump a utilizar las próximas renegociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como herramienta para asegurar que México cumpla con sus obligaciones en virtud del Tratado de Aguas de 1944. La congresista Mónica De La Cruz, junto con otros miembros de la delegación de Texas, enviaron una carta al representante comercial de Estados Unidos, embajador Jamieson Greer, y a la jefa negociadora agrícola, embajadora Julie Callahan.
Exigencias de los congresistas
En la misiva, los legisladores solicitan que se incluyan suministros de agua anuales, predecibles y exigibles, y que se utilicen los procedimientos de solución de controversias del T-MEC para abordar los casos de incumplimiento. Además, piden supervisión e informes transparentes para rastrear los suministros de agua e identificar posibles infracciones. Los congresistas argumentan que es necesario explorar mecanismos estrictos de aplicación para el incumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) considere necesarios para gestionar adecuadamente las relaciones comerciales y garantizar el cumplimiento del acuerdo.
Dependencia de la buena voluntad mexicana
Los congresistas señalan que los mecanismos de cumplimiento liberarían a las comunidades del sur de Texas de depender de la buena voluntad mexicana para su prosperidad. En la carta, mencionan que, a medida que la administración avanza con el proceso de revisión obligatoria del T-MEC, es fundamental que su equipo priorice la eliminación de los déficits comerciales con Canadá y México, y aproveche esta oportunidad para garantizar que México cumpla con los pagos anuales y puntuales de las entregas de agua del Tratado de Aguas de 1944.
Impacto económico de la escasez de agua
Los legisladores destacan que diversas regiones de Estados Unidos están experimentando sequías agravadas por el incumplimiento de México del Tratado de Aguas de 1944. Dicho tratado establecía límites específicos de suministro de agua que cada país debía proporcionar al otro, incluyendo la obligación de México de suministrar 350 mil acres-pie de agua a Estados Unidos anualmente. Ejemplifican que solo en 2023, el sur de Texas sufrió un impacto económico de casi mil millones de dólares debido a la escasez de agua. Esto incluyó el cierre del último ingenio azucarero de Texas, lo que provocó la pérdida de 500 empleos y 100 millones de dólares para la economía del estado.
Esfuerzos previos y necesidad de consecuencias legales
Agregan que durante años, la delegación de Texas ha estado gestionando el pago de la deuda de agua de México y la necesaria aplicación del Tratado de Aguas de 1944. Aunque la secretaria Rollins se ha esforzado enormemente para lograr que México entregue el agua que debe anualmente, Estados Unidos sigue dependiendo del cumplimiento de México sin consecuencias legales. Una solución a largo plazo para este problema recurrente requiere mecanismos de control rigurosos, concluyen los congresistas.



