SIAPA anuncia inversión adicional de 700 millones para proyecto de bypass en Atequiza
Nos informan que en el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) ya han sacado la calculadora, pero parece ser de esas que siempre marcan "error". A los mil millones de pesos anunciados previamente para apagar el incendio —perdón, la crisis del agua— ahora se suman otros 700 millones más, porque resulta que el remedio incluye un "bypass" para brincarse un tramo donde el agua se pone más turbia que promesa de campaña, específicamente en la zona de Atequiza.
La idea suena bien en teoría: si el problema no se puede arreglar de inmediato, al menos se rodea. Sin embargo, lo curioso es que nadie explica de dónde saldrá exactamente el dinero ni cuánto tiempo tardará este milagro hidráulico en materializarse. En resumen, entre parches, desvíos y aclaraciones, el agua sigue igual de oscura, pero las cuentas, esas sí, se vuelven cada vez más claras para los contribuyentes.
Cambios políticos en Tlaquepaque tras salida de delegado
En Tlaquepaque no solo se mueven las artesanías, sino también las piezas políticas. En el Ayuntamiento que encabeza Laura Imelda Pérez Segura se registró otra baja significativa: Santos Manuel Paredes dejó la delegación de Santa María Tequepexpan, donde tenía bajo su responsabilidad a 33 colonias.
Aunque su salida se oficializó hace algunos días, fuentes cercanas nos cuentan que no fue precisamente voluntaria, sino producto de un desgaste acelerado. La receta para este cambio incluye diferencias "irreconciliables", grilla interna al punto de ebullición y un ambiente laboral poco amigable. En traducción política, cuando el proyecto ya no cuadra, mejor hacerse a un lado para evitar mayores conflictos.
Senado avanza con Plan B de reforma electoral
En el Senado de la República ya calientan la urna y también la incertidumbre. El llamado Plan B avanza como si nada, con Morena y el Partido Verde Ecologista de México tomados de la mano, mientras el Partido del Trabajo juega al "sí, pero no".
Dicen que la reforma va porque va, aunque falten aliados en la foto y sobren dudas en el fondo. La joya de esta propuesta es una revocación de mandato que suena más a una ratificación con porra oficial incluida. Todo esto se justifica en nombre de "ahorrar", aunque el costo político se dispare en el proceso.
En corto, el bloque oficialista presume músculo legislativo, pero cojea en términos de consenso. ¿Pasará la reforma? Probablemente sí, aunque sea con cirugía de último minuto. Porque en la política mexicana, lo imposible solo tarda un par de negociaciones intensas o una llamada telefónica a tiempo para desbloquear acuerdos.



