Trasvase de agua de Coahuila a Nuevo León genera alarma por sequía extrema
La crisis hídrica que afecta al norte de México ha encontrado un nuevo punto de tensión interregional. Pese a los alarmantemente bajos niveles de la presa Venustiano Carranza en Coahuila, las autoridades han iniciado un trasvase de agua hacia el estado vecino de Nuevo León, desatando una ola de incertidumbre entre las comunidades locales y los productores agrícolas de la zona.
Presa "Don Martín" opera con apenas 11.7% de capacidad
La presa, conocida popularmente como "Don Martín", se encuentra actualmente con solo el 11.7% de su capacidad total, según los reportes oficiales. Sin embargo, sus compuertas han sido abiertas para permitir el flujo de agua hacia la presa Salinillas, ubicada en el municipio de Anáhuac, Nuevo León. Este movimiento ocurre en medio de una sequía prolongada que afecta severamente a toda la región norte del país.
Justificación oficial: abasto y compromisos internacionales
Ambos embalses forman parte integral de la cuenca baja del río Bravo, un sistema hídrico fundamental para el suministro regional y para el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944 con Estados Unidos. Las autoridades de Nuevo León han defendido públicamente esta medida, argumentando que busca garantizar tanto el agua potable como el riego necesario para actividades agrícolas.
La presa Salinillas, destino del trasvase, se encuentra actualmente al 29% de su capacidad, tras más de un año manteniéndose en niveles considerados críticos por los expertos en recursos hídricos.
Comunidades coahuilenses en alerta máxima
En el lado coahuilense, la preocupación crece exponencialmente ante el envío de agua en plena temporada de sequía. "Sí nos afecta seriamente, más ahorita en esta época de sequía cuando la presa tiene muy poca agua", declaró Juan Valentín Moreno, síndico del Ayuntamiento de Juárez. "No sabemos cuánto tiempo va a durar ese trasvase… todos los años pasa esto", añadió con evidente preocupación.
Habitantes y productores de la región advierten que esta medida podría agravar significativamente la escasez local, particularmente en la zona carbonífera de Coahuila, donde el acceso al agua ya representa un desafío constante.
Agricultores y ganaderos enfrentan riesgos inminentes
Los productores agrícolas y ganaderos han expresado su profunda preocupación, señalando que sus actividades económicas dependen directamente del nivel de la presa Venustiano Carranza. Recuerdan que desde el año 2010, la falta constante de agua ha reducido de forma dramática las superficies cultivables disponibles en la región.
Las imágenes captadas en la zona muestran claramente:
- El nivel extremadamente bajo del embalse coahuilense
- Trabajos en curso en la cuenca del río Bravo
- Un panorama generalizado de sequía prolongada que afecta vegetación y suelos
El trasvase, aunque sustentado en disposiciones legales y acuerdos internacionales, mantiene en estado de alerta permanente a las comunidades de Coahuila, quienes temen un impacto mayor en sus actividades productivas ante la creciente escasez de agua. Esta situación refleja los complejos desafíos que enfrenta México en la gestión de recursos hídricos compartidos entre entidades federativas, especialmente en contextos de crisis climática y sequías recurrentes.



