La Ciudad de México busca convertir los altavoces del C-5 en una herramienta de alertamiento territorial preventivo ante lluvias intensas. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, instruyó a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil y al C-5 a desarrollar un sistema de alerta que permita avisar con anticipación a las áreas de la ciudad con mayor riesgo de inundaciones, para reducir afectaciones y evitar riesgos a la población.
Anuncio durante el operativo Tlaloque 2.0
El anuncio lo hizo durante el banderazo de salida del operativo Tlaloque 2.0, en la explanada del Monumento a la Revolución, donde fueron desplegados trabajadores y centenares de unidades que participarán en la atención de emergencias durante la temporada de lluvias.
El nuevo mecanismo se apoyará en la información previa que ya generan las autoridades capitalinas sobre los puntos con mayores problemas de encharcamientos y anegaciones, con el objetivo de advertir a vecinos antes de que las precipitaciones provoquen daños en viviendas, vialidades o sistemas de transporte.
Declaraciones de la mandataria
“Les encargo esta tarea, para que muy pronto podamos dar a conocer una alerta territorial con las propias bocinas y alertas que tenemos en todo el territorio. Podemos también utilizarlas para alertar, en los lugares en donde tenemos información de que hay riesgo de inundación”, señaló.
La mandataria insistió en que se busca mejorar la atención a los capitalinos durante las lluvias y recordó que este año el Operativo Tlaloque 2.0 llega con una inversión “histórica” de 3 mil 300 millones de pesos para acciones de prevención y mitigación de inundaciones, cifra que —dijo— duplica los recursos destinados anteriormente para este rubro.
Equipamiento y recursos
Esta inversión ha permitido que esta temporada de lluvias se sumen a las labores ocho equipos especializados tipo Hércules —que son bombas de mucha capacidad—, 23 camiones tipo caja seca, para uso operativo, además de 10 retroexcavadoras 4 por 4, ocho camiones de volteo de siete metros cúbicos; cinco camiones de plataforma con grúa articulada y 50 equipos hidroneumáticos para desazolves, con bombas de alta presión, así como transformadores y arrancadores eléctricos y bacheadoras, informó el secretario de Gestión Integral del Agua, José Mario Esparza.
En total se invirtieron más de mil cien millones de pesos y se pasó de 45 a más de 300 equipos especializados. Ello permitirá reducir el tiempo de atención a inundaciones, a severo, por su parte Clara Brugada.
Resultados esperados
“El año pasado, ante las lluvias intensas que tuvimos, el 90 por ciento de las inundaciones y eventos que tuvimos, se resolvieron en menos de 24 horas. Hoy consideramos que, teniendo este programa reforzado, en menos tiempo vamos a salir adelante, atendiendo a la población”, afirmó.
Además, destacó que la CDMX cuenta esta temporada con 56 puntos de monitoreo en tiempo real, denominados “Ehécatl”, distribuidos en zonas identificadas históricamente con mayor riesgo de inundaciones, como publicó Excélsior. En esos sitios permanecerá desplegado personal operativo así como equipos hidroneumáticos, bombas y maquinaria especializada para reducir tiempos de reacción durante las lluvias. Las brigadas supervisarán infraestructura clave como 240 lumbreras, 18 presas, 11 lagunas, 107 pasos a desnivel y los principales colectores de drenaje de la ciudad.
Mientras la lluvia cae sobre una ciudad que nació del agua, hay miles de mujeres y hombres listos para protegerla.



