La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, realizará un viaje oficial este fin de semana a Bakú, capital de Azerbaiyán, con el objetivo de recibir la estafeta del Foro Urbano Mundial 2028, un encuentro internacional organizado por ONU-Hábitat que tendrá como sede a la capital mexicana en dos años.
Detalles del viaje
Durante una conferencia de prensa en la que presentó el informe mensual de seguridad correspondiente a abril, la mandataria capitalina informó que saldrá de la ciudad el próximo sábado 16 de mayo y regresará el martes 19. “Me voy el fin de semana y regreso, el martes ya estoy de regreso”, señaló.
Brugada explicó: “Voy a ir al Foro Urbano Mundial, que se celebrará los próximos días en Bakú, en Azerbaiyán. Ustedes saben que el siguiente Foro Urbano Mundial, convocado por ONU-Hábitat, se llevará a cabo en la Ciudad de México”.
Relevancia internacional
La jefa de Gobierno destacó la importancia global del encuentro, donde se discutirán políticas urbanas y modelos de desarrollo para las principales ciudades del mundo. “Es un foro muy importante para la Ciudad de México. Se estarán discutiendo las políticas urbanas del mundo en la Ciudad de México en 2028. Entonces voy a ir a recibir la estafeta para recibir el Foro Urbano Mundial en 2028 en la ciudad”, afirmó.
Antecedentes diplomáticos
La visita de Brugada a Azerbaiyán revive un episodio diplomático ocurrido durante la administración del entonces jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, relacionado con la instalación de una estatua del expresidente azerbaiyano Heydar Aliyev en Paseo de la Reforma.
En 2012, el gobierno capitalino inauguró un monumento dedicado a Aliyev, señalado por activistas y académicos como dictador, además de la remodelación de Plaza Tlaxcoaque financiada por el gobierno de Azerbaiyán. La colocación de la estatua provocó protestas ciudadanas y cuestionamientos sobre la falta de consulta pública y el valor histórico del personaje en México. Posteriormente, autoridades capitalinas iniciaron gestiones para retirar la escultura.
En medio del conflicto, la embajada de Azerbaiyán en México advirtió que podría cerrar su representación diplomática si el monumento era removido, mientras el entonces embajador Ilgar Mukhtarov expresó públicamente su desacuerdo con la decisión de reubicar la pieza. Finalmente, en enero de 2013, un tribunal federal determinó que la representación diplomática no tenía facultades para impedir el retiro del monumento, lo que permitió su remoción definitiva de Paseo de la Reforma.



