CDMX: Una metrópoli que supera los límites de ruido recomendados por la OMS
Los residentes de la Ciudad de México enfrentan una exposición constante a múltiples fuentes de contaminación sonora, incluyendo el intenso tránsito terrestre y aéreo, establecimientos de entretenimiento nocturno, restaurantes y talleres industriales. Sin embargo, la regulación efectiva para mitigar este problema ha sido insuficiente, según señaló el experto Rogelio Morales Ponce.
Posicionamiento alarmante en rankings internacionales
Un informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas sobre contaminación acústica ha clasificado a la capital mexicana como una de las ciudades más ruidosas del planeta. El estudio revela que la CDMX ocupa el octavo lugar a nivel mundial y, de manera más preocupante, el primer puesto en toda Latinoamérica en términos de contaminación sonora.
La ONU documenta que los niveles de ruido en la Ciudad de México frecuentemente superan los 100 decibeles (dB), una cifra que excede considerablemente los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud. La OMS establece que para prevenir impactos negativos en la salud, los niveles no deberían sobrepasar aproximadamente 65 dB durante el día.
Respuesta legislativa: Exhorto para reforzar acciones
Ante esta situación crítica, el Congreso de la Ciudad de México ha aprobado una propuesta para exhortar formalmente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) a que intensifique sus acciones regulatorias. La iniciativa busca sancionar de manera más estricta a quienes operen vehículos particulares, unidades de transporte público o de carga que incurran en el uso excesivo e injustificado del claxon.
El diputado morenista Israel Moreno Rivera, promotor de esta medida, enfatizó que los elementos de la SSC deben redoblar esfuerzos para garantizar el cumplimiento de los artículos 7 y 43 del Reglamento de Tránsito local. Moreno Rivera explicó que el objetivo central es proteger la tranquilidad, el ambiente y la salud pública del ruido generado por dispositivos acústicos de advertencia y bocinas de alta potencia.
Impactos en la salud y grupos vulnerables
El legislador detalló que, según parámetros de la OMS:
- Se considera ruido cualquier sonido superior a 65 dB
- Se vuelve perjudicial para la salud cuando supera los 75 dB
- Alcanza niveles dolorosos a partir de los 120 dB
Moreno Rivera alertó que los habitantes de la capital se exponen diariamente a emisiones sonoras elevadas, siendo particularmente afectados:
- Personas adultas mayores
- Menores de edad
- Personas con discapacidad
- Quienes residen y transitan en zonas de alto flujo vehicular
"La población ha desarrollado una tolerancia hacia el ruido que dificulta identificar cuándo se superan los límites seguros para la salud", advirtió el diputado. Subrayó que la contaminación acústica excesiva puede generar un deterioro progresivo en la calidad de vida y crear un ambiente estresante que impacta directamente en la convivencia social.
Régimen sancionador actual y su aplicación
El Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México ya establece sanciones específicas para estas infracciones:
Uso inadecuado del claxon: Utilizar el claxon para fines diferentes a evitar un hecho vial, especialmente en condiciones de congestión vehicular, o provocar ruido excesivo con el motor, se sanciona con:
- Multa económica que oscila entre 586 y 1,170 pesos
- Un punto de penalización en la licencia de conducir
Modificaciones no autorizadas: El Artículo 43 prohíbe expresamente instalar o utilizar en vehículos motorizados bocinas o claxon que produzcan ruido excesivo o un sonido diferente al original de fábrica. El incumplimiento de esta disposición conlleva:
- Multas sustancialmente mayores, entre 2,930 y 3,220 pesos
El diputado Moreno Rivera señaló que el volumen masivo de vehículos que circulan en la Ciudad de México genera una emisión excesiva de ruido, posicionándose como la principal fuente de contaminación sonora y ambiental. Este fenómeno se atribuye principalmente al uso constante e injustificado del claxon, así como a los motores, frenos y altavoces utilizados en gran parte del transporte público para anunciar llegadas y atraer pasaje.
La iniciativa legislativa busca transformar esta realidad, contribuyendo a una movilidad más segura y saludable para todos los capitalinos.



