Contingencia ambiental histórica: 22 días en 1992, récord aún vigente en CDMX
La aplicación de restricciones por Fase 1 de Contingencia Ambiental en la Ciudad de México (CDMX) ha alcanzado cuatro días, posicionándose como la más prolongada del año 2026. Sin embargo, este registro se mantiene considerablemente alejado de la contingencia ambiental más extensa en la historia del Valle de México, un evento que marcó un precedente crítico en materia de calidad del aire.
El récord histórico: 22 días de contingencia en 1992
Para encontrar la contingencia ambiental más larga registrada, es necesario retroceder hasta marzo de 1992. El viernes 20 de ese mes, la estación de monitoreo de Plateros captó un valor máximo del Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECA) de 360 puntos, lo que activó la Fase 2 de contingencia en la capital del país.
Este episodio no fue un evento aislado, sino que se extendió de manera continua hasta el viernes 10 de abril, totalizando veintidós días de condiciones ambientales degradadas y restricciones severas para los habitantes de la CDMX. Este periodo se enmarcó en un contexto de múltiples activaciones previas de contingencia durante ese año.
Contexto y antecedentes del récord de 1992
De acuerdo con los registros históricos, el año 1992 presentó una situación ambiental particularmente crítica en el Valle de México:
- En febrero, la contingencia ambiental se activó en dos ocasiones separadas.
- El viernes 6 de marzo se declaró la primera contingencia del mes.
- El 16 de marzo volvió a presentarse una contingencia en Fase 2.
- Finalmente, la tercera activación, iniciada el 20 de marzo, estableció el récord de duración que permanece vigente hasta la fecha.
Este prolongado episodio no solo destacó por su extensión temporal, sino también por los elevados niveles de contaminación registrados, muy superiores a los observados en la contingencia actual.
Comparación con la situación actual en CDMX
La Fase 1 de contingencia ambiental que actualmente afecta a la Ciudad de México, cuya actualización oficial depende del anuncio de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), se mantiene muy por debajo del récord histórico tanto en duración como en intensidad.
Mientras la contingencia de 1992 duró 22 días con picos de 360 puntos IMECA, la situación actual ha alcanzado cuatro días con niveles significativamente menores. Esta diferencia subraya la magnitud del desafío ambiental que enfrentó la capital en el pasado y el camino que aún queda por recorrer en materia de calidad del aire.
La vigilancia continua y las medidas implementadas por autoridades como la CAMe buscan prevenir que episodios de tal magnitud se repitan, aunque el récord de 1992 sigue siendo un recordatorio de la vulnerabilidad ambiental de la región.



